Por: Redacción Central.
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Presidente de la Unión de Gremios de la Producción, (UGP) Héctor Cristaldo
El titular de la Unión de Gremios de la Producción, Héctor Cristaldo, advirtió que el acuerdo con la Unión Europea no está mal, está dentro de lo razonable y se trabajó en conjunto, pero en paralelo “estamos negociando con tramposos”, ya que la UE está creando mecanismos que van a interferir en el buen desempeño de ese acuerdo.
El titular de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), Héctor Cristaldo, señaló a Radio Monumental 1080 AM que el acuerdo fue monitoreado siempre y lo que se cerró en una negociación de diciembre del 2024 genera algunas preocupaciones, pero está dentro de lo razonable y podría funcionar.
“El problema que nosotros vemos es que la Unión Europea por fuera del acuerdo construye un marco que va a interferir en el acuerdo, sobre todo para los productos agropecuarios que ellos aprobaron”, recalcó, tras su aprobación este viernes, la cual se da tras 25 años de negociaciones entre ambos bloques.
En ese sentido, alertó que el acuerdo es una cosa, la salvaguarda es otra cosa y lo que los productores siempre estuvieron discutiendo y cuestionando es su Reglamento 11/15 de supuesta preocupación ambiental, que en el fondo es una traba arancelaria para el comercio. “Son tres cosas (distintas) que están relacionadas”, apuntó.
“Si se va a respetar lo de diciembre del 2024, va a funcionar en la práctica para algunos productos y para otros no, sobre todo para los productos agropecuarios en general”, mencionó.
En ese sentido, detalló que la UE da un cupo de tantas toneladas con arancel preferencial, pero en la salvaguarda, que no se negoció y es una decisión unilateral de Europa, te cambian el acuerdo, diciéndote que si hay una oscilación de 5%, para arriba o para abajo en el volumen o los precios que se le vendieron, te pueden sacar los aranceles.
“Una cosa es el trabajo de negociaciones que generó el acuerdo y la Cancillería que estuvo muy firme, defendiendo los intereses de Paraguay, y otras son las decisiones no basadas en ciencia que se toman en Europa y van a interferir con ese acuerdo”, recalcó.
“El acuerdo no está mal, está dentro de lo razonable, se trabajó en conjunto, pero en paralelo estamos negociando con tramposos, ellos están creando mecanismos que van a interferir en el buen desempeño de ese acuerdo”, finalizó.
Tras más de 25 años de negociaciones, la Unión Europea aprobó este viernes el acuerdo con el Mercosur, lo que allana el camino a la creación de la mayor zona de libre comercio del mundo, con varias cláusulas diseñadas para calmar la oposición de los agricultores europeos.
En una reunión de embajadores en Bruselas, los 27 Estados miembros de la Unión Europea alcanzaron este viernes una mayoría cualificada, pese a la oposición anunciada por países como Francia, Polonia e Irlanda.
Con este resultado, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, podrá volar a Paraguay y rubricar el acuerdo el lunes con el Mercosur.
Aunque la firma salga adelante en Asunción, el acuerdo no entrará de inmediato en vigor, ya que del lado europeo se necesita también el visto bueno de la Eurocámara, que debe pronunciarse en un plazo de varias semanas.
El resultado allí no está nada claro, ya que unos 150 eurodiputados (de un total de 720) amenazan con recurrir a la Justicia para impedir la aplicación del acuerdo.
El sector agropecuario europeo teme el impacto de una llegada masiva de carne, arroz, miel o soja sudamericanos, a cambio de la exportación de vehículos, maquinaria, quesos y vinos europeos al Mercosur.
Los detractores del pacto, empezando por Francia, creen que el mercado europeo puede verse seriamente trastocado por la entrada de productos sudamericanos más competitivos debido a unas normas de producción consideradas menos rigurosas.