Por: Agencia AFP.
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El acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) se firmará el 17 de enero en Paraguay, informó el canciller argentino Pablo Quirno, tras su aprobación por parte de los países del Viejo Continente, informó AFP.
Sobre el punto, el presidente paraguayo, Santiago Peña.
“Así como en 1991 cuando Asunción fue sede de la firma del histórico acuerdo que dio inicio al Mercosur, Asunción será sede el próximo 17 de enero de la firma del histórico acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea”, remarcó.
El acuerdo se negocia desde 1999 con Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, miembros fundadores del bloque sudamericano, y prevé crear la mayor zona de libre de comercio del planeta, con más de 700 millones de consumidores, citó la AFP.
“Firmaremos el 17 de enero en Paraguay un acuerdo histórico y el más ambicioso entre ambos bloques”, dijo en X Quirno.
Con este acuerdo, “Argentina y los países del Mercosur accederán de manera preferencial a la UE, la tercera economía global, un mercado de 450 millones de personas, que representa cerca del 15% del PBI mundial”, escribió.
“La UE eliminará aranceles para el 92% de nuestras exportaciones y otorgará acceso preferencial para otro 7,5%. De esta forma, el 99% de las exportaciones agrícolas del Mercosur se verán beneficiadas”, añadió.
El acuerdo es resistido por el sector agropecuario europeo, que teme el impacto de una llegada masiva de carne, arroz, miel y soja sudamericanos, a cambio de la exportación de vehículos, maquinaria, quesos y vinos europeos al Mercosur.
PRESENCIA DE URSULA VON DER LEYEN. Una mayoría de los países de la Unión Europea (UE) dio este viernes luz verde a la firma del acuerdo comercial con el Mercosur, un paso clave hacia la finalización de un pacto histórico que creará la mayor zona de libre comercio del mundo en pleno encierro proteccionista de Estados Unidos, indicó EFE.
El voto de este viernes permitirá que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, viajen próximamente a Asunción (Paraguay) para la firma con sus homólogos al frente de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, que se celebrará “lo antes posible”, según fuentes comunitarias.
La rúbrica estaba prevista para finales del pasado mes de diciembre, pero el repentino “no” de Italia conformó una minoría de bloqueo junto a Francia y otros países, descarriló los planes de Costa y Von der Leyen para firmarlo antes del final de 2025 y forzó a posponerlo unas semanas.
En el voto de este viernes, y tras reforzar aún más las salvaguardas para proteger a los agricultores europeos, Roma se ha pasado al voto a favor junto a una veintena de socios comunitarios, incluyendo a Alemania y España, tradicionalmente los mayores valedores del acuerdo.
El voto en contra de Francia, Polonia, Hungría, Austria e Irlanda, junto a la abstención de Bélgica, no ha sido suficiente porque los países en el “sí” reúnen a un 68,7% de la población europea (el mínimo requerido era un 65%).
Para acabar de convencer a los países reacios, los Gobiernos europeos respaldaron también establecer cláusulas de salvaguarda en favor de los agricultores europeos que permitan a la UE reaccionar rápidamente ante perturbaciones del mercado causadas por un aumento de las importaciones agrícolas procedentes del Mercosur.
Se aplicarán, en el caso de los productos sensibles, cuando haya precios al menos un 5% inferiores de los artículos importados frente a los europeos comparables o bien aumentos del 5% en los volúmenes de importación preferenciales sobre una media de tres años.
Esto se considerará, por regla general, motivo suficiente para iniciar una investigación, que podría llevar a una suspensión de las ventajas arancelarias para los países del Mercosur.
UNA RATIFICACIÓN COMPLICADA. De cara a la ratificación, el acuerdo se considera “mixto” y se divide en dos partes, una comercial y un acuerdo de asociación, que siguen caminos paralelos: ambas tendrán que recibir el visto bueno del Parlamento Europeo antes de su conclusión formal y el acuerdo de asociación requiere, además, el consentimiento de todos los parlamentos nacionales de la UE.
La ratificación en la Eurocámara se prevé compleja por la gran división en el hemiciclo comunitario en un voto en el que la nacionalidad de los eurodiputados pesará tanto o más que las líneas ideológicas, con, por ejemplo, la práctica totalidad de los eurodiputados franceses en contra sin importar su color político.
Además, grupos prácticamente íntegros han anunciado su intención de votar en contra: es el caso de la ultraderecha de los Patriotas por Europa, que planea incluso una moción de censura contra Von der Leyen por el acuerdo, pero también de los Verdes o de la Izquierda por las preocupaciones ambientales y la competencia desleal que, arguyen, generará el pacto.
CRÍTICAS DE AGRICULTORES VS. ALEGRÍA INSTITUCIONAL. En respuesta al voto de este viernes, las organizaciones de agricultores europeos aseguraron que planean nuevas movilizaciones en protesta contra una firma que, dijeron, llega “tras meses de maniobras y presiones sin precedentes que confirman la complejidad y el carácter divisivo de este asunto”.
“Se trata de uno de los mayores acuerdos de la historia de nuestro planeta, pues está vinculando a más de 700 millones de habitantes, dos espacios preponderantes de la economía global, donde sustentamos juntos el 25% del PIB global, una transacción de más de USD 100.000 millones anuales”, dijo el canciller paraguayo, Rubén Ramírez Lezcano, a periodistas en videoconferencia, informó AFP. Paraguay dirige por este semestre la presidencia pro tempore del Mercosur, por lo que su capital será la sede del encuentro. El anuncio de la firma se dio poco después de que los países de la Unión Europea aprobaran en Bruselas el acuerdo, que se negocia desde 1999 con Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, miembros fundadores del bloque sudamericano. Los 27 Estados miembros de la Unión Europea alcanzaron una mayoría cualificada, pese a la oposición de países como Francia, Polonia, Irlanda y Hungría, que temen el impacto de una llegada de carne, arroz, miel o soja sudamericanos a cambio de la exportación de vehículos, maquinaria, quesos y vinos europeos al Mercosur.
El visto bueno de los países de la Unión Europea para firmar el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur no supone el final del camino para este histórico pacto, que aún podría enfrentar sendos frenazos ante la Justicia europea y en su proceso de ratificación en el Parlamento Europeo durante 2026, indica EFE. El voto favorable de una mayoría cualificada de los países de la Unión Europea este viernes despeja el camino para que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pueda viajar la próxima semana a Asunción (Paraguay) para firmar el pacto con sus socios de Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay.
El voto en contra de Francia, Polonia, Hungría, Austria e Irlanda, junto a la abstención de Bélgica, no fue suficiente para contrarrestar el apoyo de otros grandes países de la UE.