Por: https://henoi.org.py
![]()
Los gobiernos cipayos de Paraguay y Argentina presentan como el mayor logro de sus administraciones la firma y ratificación del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y el Mercosur, ocultando lo que en verdad significa para nuestros pueblos: devastación ambiental, desempleo y mayor desigualdad.
El acuerdo UE-Mercosur consolida un patrón de intercambio desigual en donde la UE exportará bienes industriales y tecnología atrasada, mientras el Mercosur profundizará su rol como proveedor de materias primas agropecuarias y mineras. Para países como Brasil y Argentina, esto es verdaderamente catastrófico porque significará el desmantelamiento del tejido industrial y la destrucción de miles de puestos de trabajo que en el caso argentino ya es alarmante, con una caída de la producción industrial del 9,5% en 2024. Siendo la caída más profunda desde la crisis del 2001, resultado de las políticas del gobierno de Javier Milei.
El acuerdo propiciará:
El Acuerdo UE-Mercosur parte de condiciones desiguales de negociación, lo que se refleja en que, mientras la UE mantiene un proteccionismo selectivo como los subsidios al sector agrícola, la persistencia de barreras no arancelarias para proteger al sector agropecuario y cláusulas de “desarrollo sostenible” no vinculantes, el Mercosur ofrece en bandeja de plata la apertura total de sus mercados y sus recursos naturales y energéticos estratégicos a los capitales europeos para su explotación en detrimento de la destrucción socioambiental en nuestros territorios.
La ratificación del acuerdo ocurre además en un contexto internacional de profundización de la disputa global por el acceso a recursos naturales críticos como los minerales estratégicos para la transición energética y el sector tecnológico (litio y tierras raras), así como a materias primas agroalimentarias que permitan asegurar el control sobre la cadena global de suministros para garantizar la seguridad alimentaria y energética europea en detrimento de la de los pueblos del sur.
En pocas palabras, con este acuerdo la UE garantiza el acceso a materias primas que necesita mientras externaliza su huella ecológica y los costos socioambientales de un acuerdo que impone estándares asimétricos y condena a nuestros pueblos a vivir en la precariedad.
El Acuerdo UE-Mercosur no beneficia a los trabajadores del sur, consolida la especialización en sectores de baja productividad y alto impacto socioambiental, a la vez que concentra riquezas en élites exportadoras que precarizan los empleos y la vida de los trabajadores, reforzando un modelo extractivista que es social y ambientalmente insostenible, excluyente y empobrecedor.