Por: Redacción Central.
Como desfasado calificó el presidente Santiago Peña al orden establecido entre las naciones luego de la Segunda Guerra Mundial, en lo referente a lo institucional y el multilateralismo, por lo que consideró que el Consejo de Paz creado por Donald Trump está acorde a este tiempo.
El mandatario no refutó las críticas sobre que este acuerdo, del cual es firmante como miembro fundador, viola el derecho internacional y que crea una “nueva ONU” pero de paso, y se limitó a responder que “el sistema actual no funciona” para justificar la medida adoptada por el presidente de Estados Unidos que, sostuvo, es un cambio.
Fue en una entrevista al medio Euronews, durante su presencia en Dubái, por su participación en la Cumbre Mundial de Gobiernos 2026. “Paraguay cree firmemente que el diseño institucional que reina desde después de la Segunda Guerra Mundial quedó desfasado, ya no resuelve los problemas”, expresó Peña.
En las últimas participaciones que tuvo el presidente en asambleas de la Organización de la Naciones Unidas (ONU) realizó críticas al multilateralismo regido principalmente por este foro mundial, pero más bien por su alineación al gobierno de Trump.
En ese sentido, Peña hizo defensa a la cuestionada Doctrina Monroe, que promueve la injerencia fuerte en países de América Latina para evitar la entrada de China a las economías. “Si me preguntás si me parece bien revivir la doctrina Monroe, creo que sí”, dijo tajante el presidente.
Trump realizó una reedición de la Doctrina Monroe por la que definió su estrategia geopolítica. Se trata del diseño de la política exterior del presidente James Monroe en 1823, basada en la conocida consigna “América para los americanos”, que se refiere no al continente sino solo a Estados Unidos su control sobre los países.
En ese momento, la estrategia estaba centrada en evitar el colonialismo europeo, una declaración contra la intervención de esas potencias en América, pero posteriormente fue usada como herramienta para la expansión de poder de EEUU hacia Latinoamérica, a la que consideró su “patio trasero” y sentó las bases para el Plan Cóndor.
Actualmente, el gobierno de Trump reactivó la doctrina bajo el nombre de Donroe, ya no basada en Europa como enemiga, sino China y su expansión en Occidente.
“Yo creo en un fortalecimiento del Hemisferio Occidental. Yo creo que EEUU ha descuidado por mucho tiempo la relación con los países hacia el sur México, ha priorizado por mucho tiempo la relación únicamente con México”, manifestó Peña.
El presidente rechazó por tanto que exista injerencia de Estados Unidos y sostuvo que eso depende de la fuerza de cada país y que América Latina no debe esperar que ninguna potencia resuelva sus problemas. Señaló que es necesaria una integración al mundo entendiendo que las alianzas y las circunstancias cambian.
“Reconozco que en el Hemisferio Occidental, donde hemos abrazado a la democracia como el mejor sistema político, a nosotros nos conviene, nos interesa, que la democracia más grande del mundo, que es la americana, se interese en nuestra región”, concluyó.
Peña afirmó que el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur encuentra a Paraguay en un buen momento económico y aseguró que luego de más de 25 años de negociaciones, se pudo firmar debido a los aranceles que Trump comenzó a aplicar en el mundo.
“La retórica de tarifa por parte el gobierno americano le ha movido al mundo entero a integrarnos (…). El mundo estaba en un estado de somnolencia, no nos movíamos y él vino a movernos a todos, él vino a desafiar lo que creíamos que era estable y eso nos llevó a salir de la zona de confort”, aseguró el presidente.
Peña celebró también la firma del acuerdo del Mercosur con Singapur y recordó que está próximo el de Emiratos Árabes Unidos, además de las conversaciones con India, Corea el Sur y Japón.
El presidente igualmente comenzó que lleva una buena relación tanto con Lula Da Silva como con Javier Milei por su posición pragmática de no ubicarse ni a la derecha ni a la izquierda. Condenó en ese sentido al Socialismo del Siglo XXI, que ya “quedó atrás”.
Santiago Peña justificó la intervención militar que hizo EEUU en Venezuela al comparar el régimen de Nicolás Maduro con la dictadura de Alfredo Stroessner, que cayó por un golpe de Estado en 1989.
El presidente volvió a decir que Paraguay vivió 35 años del régimen militar de Alfredo Stroessner y que por eso reconoce “que los dictadores no se van con manifestaciones ni panfletos en las calles”.
Se mostró cercano al plan que terminó en la intervención de Estados Unidos con bombardeos en Caracas y secuestro del presidente venezolano. “Fue indeseado (la intervención), pero no encontrábamos otra forma de que Nicolás Maduro salga de ese régimen”, señaló.
Aseguró que la democracia más sólida de Sudamérica es Paraguay pero que sigue viva la memoria del dolor de la dictadura
Peña sostuvo que si bien no desea “la intervención de un gobierno extranjero, no había otra forma” de que caiga Maduro, y mencionó que también es necesario un cambio en Cuba y Nicaragua.
“La pregunta es si el derecho internacional tiene que proteger a un dictador que asesina, encarcela y que expulsa”, respondió sobre las denuncias contra la intervención militar a un país soberano.
El presidente indicó que si bien en este momento gobierna Delcy Rodríguez en Venezuela, que pertenece al chavismo, hay un plan de transición que se cumplirá después de estabilizar el país.
Ante la consulta de si efectivamente existe este plan, ya que Trump en todo momento solo habló de su interés en el petróleo, Peña dijo que Estados Unidos acompañó en Paraguay el proceso de estabilización desde el 1989 que duró cuatro años.
El presidente afirmó que el mismo Marco Rubio, secretario de Estado, le habló del plan para la democracia plena en Venezuela, cuando se encontraron en Davos, durante la firma del Consejo de Paz, y que en un acto público puso a Paraguay como ejemplo, basándose en la recomendación de Peña.
“Rubio estuvo hace unos días en una audiencia en el congreso americano y justamente ha mencionado el caso de Paraguay como un ejemplo luego de una conversación que yo había tenido con él en Davos hace unos días, así que creo que es el camino”.