Por: Diego Díaz. Fuente: https://www.lapoliticaonline.com/
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Donald Trump convocó a los presidentes de derecha de la región para conformar un bloque que frene el avance de China a la región. Santiago Peña y Javier Milei son los primeros en la lista, donde también figuran como invitados Daniel Noboa de Ecuador, Nayib Bukele de El Salvador, Rodrigo Paz de Bolivia y Nasry "Tito" Asfura de Honduras. El encuentro será el próximo 7 de marzo en hotel Doral de Miami.
Estados Unidos dio a conocer recientemente su Estrategia de Defensa Nacional (NDS), que postula una línea aún más dura contra China, pero en el aspecto diplomático más que militar. Sin embargo, el documento posiciona a América Latina como un escenario clave para la influencia estadounidense, en sintonía con la renovada "Doctrina Monreo" o Donroe, como la rebautizó el líder republicano.
Esto ya se pudo ver en los sucesivos ataques a buques venezolanos en 2025, que le costó la vida a más de 100 caribeños (venezolanos y colombianos), y que mutó a una operación para derrocar a Nicolás Maduro y someterlo a la justicia de EEUU.
Con la cumbre de Miami, Trump intentará crear una especie de Prosur, el efímero bloque conservador que supieron integrar en su momento Mauricio Macri, Sebastián Piñera y Jair Bolsonaro, pero esta vez para coordinar una hoja de ruta capaz de mantener a raya a Beijing.
A este grupo se sumaría el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, y quien resulte elegido de las elecciones peruanas de abril, hoy polarizada entre dos candidatos ultraconservadores, Rafael López Aliaga y Keiko Fujimori. Los que no fueron invitados son el colombiano Gustavo Petro y el brasileño Lula Da Silva, quien cada vez trabaja en más proyectos conjuntos con China.
"Como dice Lula: EEUU piensa en EEUU primero, en segundo, en tercer lugar, y en cuarto también. Lo mismo vale para China", dijo un analista internacional consultado por LPO. Con todo, China es el principal socio comercial de varias economías de la región, sin distinguir afinidades ideológicas. El caso más paradigmático es el de Perú: el país andino otorgó la concesión del megapuerto de Chancay a la estatal china Cosco Shiping y el Departamento de Estado de EEUU advirtió que "el dinero barato chino cuesta soberanía".
El embajador estadounidense en Lima, Bernie Navarro, se reunió con el presidente José Jerí -cuya permanencia en el cargo pende de un hilo- y luego subió una foto a X. "Cambiando el menú. Compartiendo una hamburguesa americana con el presidente del Perú", escribió Navarro, quien había prometido comer un plato típico local. El mensaje fue leído como una advertencia a Jerí, envuelto en un escándalo político por su cercanía a un empresario del gigante asiático.
Según reveló el Departamento de Prensa de la Presidencia, aún no llegó la invitación formal a Santiago Peña, pero es categórico que el 7 de marzo será uno de los presidentes que desembarque en Miami. El mandatario paraguayo tiene una carta extra que gusta a la Casa Blanca: la alianza histórica con Taiwán, que sigue intacta pese a las presiones de Beijing y la postura de algunos dirigentes colorados y de la oposición que piden abrirse a China.
No es la primera iniciativa multilateral que tiene Trump. El magnate también creó el "Board of Peace", una ONU alternativa y guiada por su visión del mundo, originalmente pensada para la reconstrucción de la Franja de Gaza, donde también están como miembros Peña y Milei, entre otros aliados de la administración republicana.