Por: https://www.lapoliticaonline.com/
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Mientras el Gobierno de Santiago Peña impulsa una agenda internacional orientada a atraer inversiones en centros de datos e Inteligencia Artificial, el país enfrenta reiterados cortes de energía que, en plena ola de calor, dejaron sin suministro a amplias zonas del territorio nacional bajo la órbita de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE).
"Aproximadamente a las 15:20 horas de hoy, miércoles 18 de febrero, quedaron fuera de servicio las Líneas de Transmisión de 220 kV y 500 kV que salen de la Itaipú Binacional y que alimentan el sistema interconectado nacional, quedando fuera de servicio gran parte del territorio nacional, principalmente el área de Asunción y área Metropolitana, Sistema Norte y Este del país", fue el comunicado de la ANDE tras el apagón que se registró esta tarde.
En paralelo, el canciller Rubén Ramírez Lezcano tiene prevista una serie de reuniones en Estados Unidos con directivos de la US International Development Finance Corporation, con el objetivo de analizar posibles proyectos de inversión vinculados a data centers y desarrollos de IA en Paraguay.
Desde la Cancillería destacaron que el país busca posicionarse como un destino atractivo para este tipo de proyectos, apoyándose en la disponibilidad de energía renovable, abundantes recursos hídricos y ventajas comparativas en costos. De hecho, Peña se dirige en estas horas a Washington, donde participará de una cumbre del "Board of Peace", la ONU de Donald Trump, aunque también tiene en agenda encontrarse con empresarios locales interesados en instalar sus data centers en Paraguay.
Recientemente, el Ejecutivo adoptó decisiones estratégicas en materia energética, como la reducción de la compra de electricidad a la Entidad Binacional Yacyretá y un mayor aprovechamiento del excedente generado por Itaipú, con la mira puesta en sostener a largo plazo el eventual desembarco de empresas tecnológicas a gran escala.
En su momento, el debate interno se centró en el destino de la energía producida por la hidroeléctrica Acaray, donde el equipo económico del Gobierno analiza el costo de oportunidad y los beneficios futuros de orientar ese recurso hacia proyectos tecnológicos de alto consumo energético. Esta discusión coloca a Paraguay en una encrucijada geopolítica, con intereses de Estados Unidos y China en competencia, y al mismo tiempo introduce tensiones en la relación energética con Brasil.
A pesar de la situación actual de la energía eléctrica en Paraguay, y mientras la gente en Asunción y el área metropolitana corría hoy para buscar energía y un poco de fresco ante los 40 grados de sensación térmica, el Gobierno insiste en posicionar su modelo energético para atraer inversiones. En este escenario comienzan a surgir debates sobre la necesidad de diversificar la matriz energética e incorpor fuentes que aseguren sostenibilidad a largo plazo.
A este contexto se añade un reciente informe del Centro de Estudios Económicos de la Unión Industrial Paraguaya, que alerta sobre un escenario energético comprometido. El análisis advierte que, de no adoptarse medidas inmediatas en materia de planificación y nuevas inversiones, el país podría enfrentar a partir de 2030 un incremento de los cortes de suministro, restricciones al crecimiento del aparato productivo y un deterioro de su competitividad económica.