Por: Ruben Ayala Vera
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El 8 de marzo se conmemora el día internacional de la mujer, Conexión Paraguay y Radios 24 saludan a todas las mujeres del mundo, y en particular a las mujeres paraguayas. Y más que un saludo de cortesía, esta fecha nos obliga a sintonizar con la realidad, sin filtros. En Paraguay, solemos inflar el pecho hablando de la "mujer paraguaya" como la más gloriosa de América, la que reconstruyó la nación. Pero hoy, desde este micrófono, decimos: ¡Basta! Basta de usar la historia para romantizar el cansancio y la lucha de las mujeres paraguayas.
Las cifras del INE no mienten, pero sí duelen. Hoy, 4 de cada 10 hogares paraguayos se sostienen bajo el liderazgo y el sacrificio de una mujer. Ellas son el motor económico y afectivo de nuestras casas, pero ese motor está operando bajo una presión que ya no es sostenible.
Para empezar, hablemos de la mujer y la economía. Una mujer en nuestro país gana, en promedio, casi un millón de guaraníes menos que un hombre por realizar tareas similares. Esa brecha no es solo un número; es menos acceso a salud, menos ahorro y más precariedad.
A esto debemos sumar la "invisible" carga del cuidado. Mientras el 80% de ellas se vuelca al sector de servicios y comercio, al llegar a casa les espera una segunda jornada: el cuidado de niños, ancianos y las tareas domésticas. En Paraguay, todavía no hemos aprendido a compartir el peso del hogar, y eso le quita a la mujer tiempo para su propio crecimiento, para su descanso y para su libertad.
Pero el dato más desgarrador, el que debería quitarnos el sueño, es el de la seguridad. Empezamos este 2026 con una herida abierta: seis feminicidios solo en enero. Una mujer muerta cada dos días a manos de quienes decían amarlas.
Decimos que 8 de cada 10 paraguayas han sufrido violencia alguna vez. Eso significa que la violencia no es un caso aislado; es una epidemia que está en nuestras oficinas, en nuestras calles y, tristemente, en nuestras casas. La Ley 5777 está en los papeles, pero la protección real sigue llegando tarde.
Este 8 de marzo no se trata de recordar la lucha de la mujer. Se trata de reconocer que Paraguay tiene una deuda histórica con sus mujeres. Necesitamos políticas de cuidado reales, salarios justos y, sobre todo, una cultura que deje de normalizar el control y la agresión.
Honrar a la mujer paraguaya hoy no es recordarla en los libros de historia; es garantizar que pueda caminar tranquila por la calle, que su trabajo valga lo mismo que el de un hombre y que el Estado llegue a tiempo antes de que sea un nombre más en la lista de víctimas.
Por eso Conexión Paraguay y Radios 24, reclaman por un Paraguay donde ser mujer no sea un acto de heroísmo, sino de dignidad, justicia y libertad plena.