Por: Agencia InnContext
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Una iniciativa impulsada en el sur de Las Bahamas busca garantizar la recolección sostenible de la cascarilla, una planta nativa del Caribe cuya corteza es utilizada en la elaboración de bebidas aperitivas ampliamente consumidas a nivel internacional. El proyecto combina organización comunitaria, mejoras en la gestión forestal y agregado de valor local para proteger el recurso natural y fortalecer la economía de las comunidades isleñas.
El aumento de la demanda mundial de cascarilla en los últimos años elevó significativamente el precio de su corteza, lo que reactivó esta actividad tradicional en varias islas del archipiélago. Aunque el incremento de precios generó nuevas oportunidades económicas para poblaciones con escasas alternativas productivas, también encendió alertas sobre los riesgos de sobreexplotación del recurso en ausencia de regulaciones y prácticas de manejo sostenibles.
Frente a este escenario, el Bahamas Pine Islands Project, financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial y ejecutado junto al Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, promueve la gestión sostenible de productos forestales en el sur del país. La iniciativa busca fortalecer la planificación del paisaje, mejorar las prácticas de recolección y desarrollar cadenas de valor que permitan aumentar los beneficios económicos sin comprometer la biodiversidad.
Como parte de este proceso, líderes comunitarios crearon en 2023 la Acklins Islanders Cooperative Society, una cooperativa que agrupa a cientos de habitantes dedicados a la recolección de cascarilla. La organización impulsa buenas prácticas de aprovechamiento del recurso, experimenta con el cultivo de la planta y trabaja para mejorar la calidad del producto destinado a la exportación.
El proyecto también apunta a avanzar hacia etapas de mayor valor agregado, como la producción local de aceite esencial y otros derivados. Con ello, las comunidades buscan retener más ingresos en el territorio, diversificar su economía y asegurar que el aprovechamiento de la cascarilla continúe siendo una fuente sostenible de ingresos para las generaciones futuras.