No son buenos tiempos para Latinoamérica.
Por nuestra América
27/01 | No son buenos tiempos, ni para la lírica ni para la poética ni mucho menos para la ética. El narcisismo enfermizo y rampante del que hace gala el inquilino de la Casa Blanca, y el de otros líderes mundiales acólitos del primero, y sus ansias de poder están poniendo en peligro la convivencia mundial.