jueves 18 de abril de 2024 - Edición Nº1961

Actualidad | 21 mar 2024

Paraguay; también tiene fiebre del oro.

¿La tierra tiene fiebre en Paso Yobái?

La extracción de oro en el corazón de América del Sur ha ido en aumento en los últimos años, situándose de manera estable en el departamento de Guairá, específicamente en el distrito de Paso Yobái. Paraguay es un país que sigue orientando sus esfuerzos a sostener un modelo de producción basado en la extracción de materias primas para exportación y, las actividades auríferas se enmarcan dentro de esta matriz, donde las inversiones transnacionales acentúan la explotación de bienes comunes a costa de la salud de las personas y de la naturaleza.


Por: Heñoi- Centro de Estudios y Promoción de la Democracia, los Derechos Humanos y la Sostenibilidad Socio-ambiental

Contaminación. Yobái.

La extracción de oro en el corazón de América del Sur ha ido en aumento en los últimos años, situándose de manera estable en el departamento de Guairá, específicamente en el distrito de Paso Yobái. Paraguay es un país que sigue orientando sus esfuerzos a sostener un modelo de producción basado en la extracción de materias primas para exportación y, las actividades auríferas se enmarcan dentro de esta matriz, donde las inversiones transnacionales acentúan la explotación de bienes comunes a costa de la salud de las personas y de la naturaleza. Arrasan los territorios y desplazan a comunidades, bajo la mirada de un Estado ausente para dar cumplimiento a las leyes nacionales y tratados internacionales ratificados, y presente para garantizar impunidad a los verdaderos responsables de las crisis ambiental, alimentaria, económica y climática en la región.

Estas formas de uso del territorio son insostenibles, generan desigualdades sociales y daños ambientales significativos que afectan a los ecosistemas y a la salud de la población. Las grandes empresas y los cambios drásticos que provocan en el territorio, representan un riesgo tanto para el componente ambiental-climático como para los medios de vida tradicionales de las comunidades donde se asientan. Los impactos de la actividad aurífera son innegables y abarcan diversos aspectos.

Al igual que el agronegocio, la actividad minera conlleva deforestación, lo que resulta en una mayor emisión de gases de efecto invernadero, la alteración de la flora y fauna local, la erosión del suelo y el movimiento de grandes cantidades de tierra. Además, se liberan metales pesados de alta toxicidad en el suelo y en los cursos de agua, lo que contamina y altera los ciclos naturales del entorno. El mercurio, uno de los metales utilizado en la producción aurífera, viaja a través del aire, cursos de agua y deja residuos en los cultivos, como la yerba mate, pudiendo llegar al consumidor que se encuentra a cientos de kilómetros del lugar de explotación.

Es fundamental el papel del Estado en la regulación de estas actividades, debiendo garantizar no sólo la seguridad de las personas frente a posibles casos de contaminación del suelo, aire y agua, sino también el acceso de las comunidades locales a información completa y adecuada sobre los riesgos asociados a las actividades mineras, así como su participación en la toma de decisiones relacionadas a la explotación de bienes comunes.

El miércoles 28 de febrero de 2024, organizaciones sociales y personas interesadas en la problemática ambiental y sanitaria, se reunieron en la sede del Comité San Francisco de Asís del distrito de Paso Yobai. En la oportunidad la Doctora Laura Flores presentó dos estudios sobre mercurio, realizados en los años 2018 y 2020 en Paso Yobái, en los cuales se midió la cantidad de este metal, presente en el cuerpo de trabajadores de minería, en sedimentos de cursos hídricos y relaves de molinos auríferos de la zona. También se refirió al comportamiento del cianuro y su nivel de toxicidad.

La producción aurífera requiere ineludiblemente el uso de sustancias quelantes, una de ellas es el mercurio, un metal que debe ser erradicado: “Por ello, el Plan de Acción del Paraguay para la aplicación del Convenio de Minamata debería contemplar una fecha límite para la eliminación del mercurio en la minería aurífera en pequeña escala”. Su porcentaje de eficiencia en la captación de oro es aproximadamente 40%, mientras que el del cianuro es de 90% aproximadamente. Pero en la actualidad, existe un quelante artificial que tiene la misma finalidad con un porcentaje aproximado de eficiencia, aproximada del 80 y 85%, pero a diferencia de los metales señalados tiene menores impactos en el ambiente, según explicó la Dra. Flores. El problema de ir reemplazando estos compuestos está centrado en el costo de los mismos, el mercurio es más económico que el cianuro y el quelante artificial es más costoso, esta es la razón por la cual no se lo utiliza.

Paraguay ratificó el convenio de Minamata, mediante la Ley N° 6036, de fecha 10 de abril del 2018, que tiene el objetivo de proteger la salud humana y el medio ambiente de las emisiones y las liberaciones antropogénicas de mercurio y sus compuestos. Sin embargo, las autoridades locales permiten que los establecimientos operen sin la rigurosidad requerida, lo que se menciona en el informe del Relator Especial de Naciones Unidas: “ La regulación de la minería en el Paraguay ha privilegiado los intereses privados sobre el interés público en las políticas de protección ambiental. El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones otorga permisos a personas con antecedentes de fraude, tráfico de intereses o denuncias por soborno, en contravención del artículo 12 de la Ley núm. 3180/07, de Minería. Se suman a esta problemática las capacidades reducidas del Estado para intervenir en el sector, la poca transparencia e información sobre los permisos otorgados, el incumplimiento de las leyes y los negocios ilegales”.

Los testimonios de casos de enfermedades, postración e incluso muerte han puesto nombre y apellido a las estadísticas señaladas por la Dra. Flores, quien mencionó que la manipulación de estos metales debe realizarse con equipos de protección individual adecuados. Pero la comunidad señala que existen personas, en especial trabajadores de minas, que aún desconocen los riesgos de utilizar estos compuestos y por tanto es urgente transmitir información al respecto. Porque pese a que los compromisos asumidos en el convenio ratificado, hablan de “disposiciones en materia de información pública, educación ambiental, fomento de la participación y fortalecimiento de capacidades”, la comunidad debió buscar información y aliados para dimensionar con datos científicos a qué está expuesta.

La exposición de trabajadores mineros al mercurio tiene efectos crónicos, debido a que su ciclo es más lento, y se acumula. Por el contrario, el cianuro tiene efectos agudos, su alta toxicidad podría ocasionar la muerte en 24 horas si es manipulado sin el cuidado requerido. A diferencia del mercurio, el cianuro no se acumula.

El estudio presentado por la Dra. Flores incluyó análisis de medición de mercurio en orina de trabajadores mineros, y sus resultados arrojan datos alarmantes. Un grupo de mineros sometidos a análisis superó los 5 microgramos de mercurio en orina; en el 10% de la muestra se presentaron casos de abortos espontáneos, y en el 6.7% casos con malformaciones, además de casos de irritabilidad y pérdida de memoria.

También se estudió la presencia de mercurio en cauces hídricos, mediante mediciones semanales en 12 arroyos de la zona, durante 4 meses y 50 relaves -subproducto común del proceso de recuperación de los metales y los minerales-, y los resultados reflejaron presencia de mercurio en el 36% de las muestras. Se destacó la importancia de tomar muestras sistemáticas y multitemporales como herramienta científica necesaria para argumentar frente a quienes buscan minimizar e incluso invisibilizar la realidad en los territorios.

Varias intervenciones durante la reunión coincidieron en que la promesa del oro sólo ha traído enfermedad, preocupación, e incluso muerte a la localidad, dando como resultado condiciones laborales insalubres y deterioro en la calidad de vida. El avance criminal de las empresas sobre el territorio se refleja en el incumplimiento de las reglamentaciones de seguridad laboral, en complicidad con las autoridades; al no existir controles sistemáticos suceden accidentes como el desborde de una pileta con cianuro y contaminación de cursos de agua, como ocurrió los primeros días del año en la compañía Mangrullo de Paso Yobái, entre otros trágicos episodios vinculados a sustancias químicas en lugares de trabajo, de manera análoga a lo acontecido en la empresa de embutidos OCHSI en la ciudad de San Lorenzo, donde fallecieron tres trabajadores y más de 30 resultaron afectados.

Si las empresas no tienen que asumir ni un costo social se perpetúa la misma dinámica excluyente e insostenible del extractivismo, la destrucción de bienes comunes y el deterioro de las capacidades físicas y mentales de la población.

La Federación Nacional Campesina, una de las organizaciones presentes en el encuentro, propuso que esta situación por la que atraviesa la comunidad debe ser denunciada y convertirse en causa nacional. El país está en peligro por causa de la irresponsabilidad de las empresas y la desidia de las autoridades locales y nacionales. Se propuso que el próximo 20 y 21 de marzo Paso Yobai tenga una presencia importante en la marcha campesina indígena y popular, de manera que toda la ciudadanía se entere, por parte de las y los protagonistas, de lo que hay detrás de la “fiebre del oro”.

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