Por: https://www.baseis.org.py/
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Cada 22 de abril, en el marco del Día Mundial de la Tierra, organizaciones sociales, ambientales e indígenas de todo el mundo renuevan sus llamados a proteger el planeta. Este año, una de las advertencias más fuertes apunta a una amenaza creciente pero poco discutida: la geoingeniería.
Bajo el lema “Nuestro hogar no es un laboratorio”, distintas redes internacionales cuestionan el avance de estas tecnologías que buscan intervenir deliberadamente el sistema climático global. Si bien suelen presentarse como soluciones innovadoras frente al calentamiento global, especialistas y organizaciones advierten que sus impactos son inciertos, potencialmente peligrosos y, sobre todo, desvían la atención de las verdaderas causas de la crisis climática.
La geoingeniería incluye propuestas como la inyección de aerosoles en la atmósfera para reflejar la radiación solar o la manipulación de océanos para capturar carbono. Estas iniciativas, impulsadas en muchos casos por grandes corporaciones y centros de poder global, no abordan el problema estructural: un modelo de desarrollo basado en la extracción intensiva de recursos, la quema de combustibles fósiles y la desigualdad.
En este contexto, la Alianza HOME (Hands Off Mother Earth) impulsa un manifiesto internacional que exige una moratoria global a la geoingeniería y promueve soluciones reales y justas frente a la crisis climática. La red articula a organizaciones campesinas, indígenas, científicas y de la sociedad civil que defienden enfoques basados en la justicia climática y el respeto a los territorios.
“El clima no se puede ‘arreglar’ con experimentos a gran escala sobre la Tierra”, sostienen desde la Alianza. En cambio, plantean la urgencia de avanzar hacia transformaciones profundas: reducción drástica de emisiones, transición energética justa, fortalecimiento de la soberanía alimentaria y reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas, quienes históricamente han sido guardianes de los ecosistemas.
Desde Paraguay, donde la crisis climática se entrelaza con la deforestación, el avance del agronegocio y la concentración de la tierra, estas discusiones adquieren especial relevancia. Organizaciones sociales advierten que apostar por falsas soluciones tecnológicas podría agravar las desigualdades existentes y profundizar la vulnerabilidad de comunidades campesinas e indígenas.
En el Día de la Tierra, el llamado es claro: no hay atajos tecnológicos que sustituyan la necesidad de cambiar el sistema. La defensa del planeta requiere decisiones políticas, económicas y sociales que prioricen la vida por sobre el lucro.
Las organizaciones invitan a la ciudadanía a informarse y sumarse al manifiesto global impulsado por la Alianza HOME, como una forma de rechazar la geoingeniería y apostar por soluciones construidas desde los pueblos.
Firma el manifiesto: https://handsoffmotherearth.org/manifesto/