lunes 27 de abril de 2026 - Edición Nº2700

Actualidad | 27 abr 2026

MANIFIESTO POR EL 1º DE MAYO

POR UN PARAGUAY DONDE EL BIENESTAR DE QUIEN TRABAJA SEA LEY

09:16 |“ME SUMO-Diálogo ciudadano” saluda, por el Día Internacional del Trabajador/a a todas las personas que, con su esfuerzo honesto, tanto en el campo como en las ciudades, sostienen día a día la vida en Paraguay. Del mismo modo, saludamos a los/as compatriotas que se han visto forzados a emigrar para conseguir un empleo y a todos/as los/as trabajadores/as del mundo.


Por: ME SUMO. Diálogo Ciudadano.

“ME SUMO-Diálogo ciudadano” saluda, por el Día Internacional del Trabajador/a a todas las personas que, con su esfuerzo honesto, tanto en el campo como en las ciudades, sostienen día a día la vida en Paraguay. Del mismo modo, saludamos a los/as compatriotas que se han visto forzados a emigrar para conseguir un empleo y a todos/as los/as trabajadores/as del mundo.

En ocasión de esta fecha, consideramos como aspectos más hirientes para la vida de obreros/obreras, de empleados/empleadas, la grave ausencia de libertad sindical, así como la casi total inexistencia de Contratos Colectivos de Condiciones de Trabajo, derechos contemplados por los Convenios 87 y 98 de la OIT, ratificados por el Paraguay. En este contexto doloroso, ME SUMO-Diálogo ciudadano, cree pertinente señalar a los responsables de esta situación.

En tal sentido, constatamos que este Gobierno prosigue la práctica de la dictadura stronista, que es la de negar o debilitar derechos colectivos. El propósito es claro: volver prácticamente inaccesible el cumplimiento de derechos individuales, como el del salario digno (tan solo el 38% percibe un salario mínimo o uno superior al mismo), al tiempo de ver socavados seriamente otros derechos relevantes, como el de salud y la seguridad laboral, así como la negación del cumplimento de vacaciones pagas y horas extras.

Por otro lado, el Presupuesto General de la Nación basa su existencia, en gran parte, en un sistema f iscal regresivo (impuestos indirectos y universales – IVA -), en el que la mayor carga la tienen los/as trabajadores/as. Mientras, sectores que generan mayor renta, los más poderosos del sistema económico – principalmente el agroexportador y el financiero-, tienen capturado al Estado paraguayo y promueven esfuerzos permanentes para que todo siga igual y no logremos la JUSTICIA FISCAL, que incluyan impuestos directos y progresivos. Esa JUSTICIA FISCAL es condición previa para llegar a la JUSTICIA SOCIAL. Antes que una reforma tributaria, el gobierno opta por seguir endeudando al país, bajo premisas impuestas por organismos financieros internacionales, que tienen como pautas principales las asignadas por el mal llamado “Consenso de Washington”.

Una de las derivaciones es que Paraguay tiene una de las inversiones en gasto público social más bajas del continente, incluidas la salud y la educación, con lo cual el denominado “gasto de bolsillo”, en estos rubros, se cuadriplica para los sectores populares y los trabajadores en general. Provocan, así, el sobreendeudamiento y vuelven la vida más miserable, sin capacidad del disfrute pleno económico, social y cultural, en muchos casos en condiciones agónicas.

Nuestros compatriotas que trabajan fuera del país han aportado más al bienestar de conciudadanos nuestros que esos sectores privilegiados, con remesas próximas a los 1.350 millones de dólares americanos. A su vez, las pretendidas reformas de la Seguridad Social no son más que pretextos para que el sector f inanciero disponga a su arbitrio del dinero de quienes viven de su trabajo, mientras el 80 por ciento de la población no se jubilará jamás si se sigue con este modelo. Al IPS lo dinamitan desde adentro y lo bombardean desde afuera. Para agravar la situación, el gobierno administra, de manera discrecional, la Caja Fiscal a pesar de preceptos constitucionales bien claros y sin haber contribuido un solo guaraní, en desmedro de disposiciones del Convenio 102 de la OIT.

Asimismo, su objetivo actual es afectar a la Caja Bancaria, en la búsqueda de más dinero, mientras subsidia la energía eléctrica a sectores como el de las criptomineras, que son empresas que viven de la especulación y no crean puestos de trabajo. ¿Qué camino tomar? Creemos que el movimiento sindical paraguayo debe superar el sindicalismo por empresa, que es la forma más débil de organizarse. Si miramos a países vecinos como Uruguay, Argentina y Brasil, constatamos que tienen sindicatos por ramas de actividad. Cada Sindicato por rama afilia a trabajadores y trabajadoras de miles de empresas y suma cientos de miles de afiliados. Esto es aún más necesario cuando estamos en economías de plataforma, donde los empleadores pretenden negar todo vínculo con sus trabajadores, cuando éstos, en realidad, continúan en relación de dependencia.

Debemos abogar por un sindicalismo sociopolítico, para el cual no bastan las condiciones de trabajo dentro de la empresa, sino que imagina y lucha por un país donde el trabajador/a y su familia tengan todas las condiciones para una vida digna, con igualdad de oportunidades.

En otras palabras, que luche por el Estado Social de Derecho, que está contemplado en el Art. 1 de la Constitución Nacional y que hasta hoy no rige, debido a que el Estado paraguayo está capturado por una élite qué trata de evitar su consumación a cualquier costo. Invitamos a no tener dudas de que lo lograremos, siempre y cuando nos aliemos con los sectores campesinos, con las organizaciones vecinales, de mujeres, de Derechos Humanos y todos los sectores realmente democráticos.

Finalmente, en este 1º de mayo, mirando el escenario internacional, condenamos las guerras y genocidios promovidos por el fascismo internacional.

Asunción, abril de 202

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