Por: Redacción Central.
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Ampollas de Fentanilo Incautadas.
La detención de un taxista en la provincia de Corrientes con tres cajas que contenían 300 ampollas de fentanilo volvió a poner en la mira los controles fronterizos entre Paraguay y Argentina. El conductor no solo fue descubierto transportando el potente opioide, sino que confesó sin vueltas que el cargamento había sido fabricado en un laboratorio paraguayo tras ser capturado por los gendarmes.
El hecho expuso una vulnerabilidad crónica que ambos países no logran sellar, pese a las recurrentes promesas de cooperación. Tanto Javier Milei como Santiago Peña ponen énfasis en la lucha contra el narcotráfico, pero las fronteras siguen siendo fáciles de sortear.
En Argentina, Milei se jacta de controlar el flujo de personas, mientras que Paraguay realizó cooperaciones con Estados Unidos para que militares trabajen en zonas críticas como la Triple Frontera.
Jalil Rachid, titular la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), salió rápidamente a desligar a Paraguay de la producción ilícita de estupefacientes. "No creo que la fabricación como tal se haya hecho en Paraguay", lanzó. Según Rachid, no existen los precursores químicos necesarios para elaborar fentanilo. Esos insumos, insistió, se producen en países como México, que justamente limita con EEUU, el mayor consumidor mundial de esa droga.
"Lo que sí puedo decir es que pudo haber sido un desvío, uno de los tantos que ocurren", continuó. Rachid explicó que el fentanilo se presenta en múltiples formatos y que habría que cotejar el número de serie del lote incautado con algún laboratorio local autorizado. El ministro hizo hincapié en que el fentanilo que circula en el narcotráfico no se parece al que se fabrica en Paraguay para uso médico estricto.
Los desvíos suelen ser de origen comercial, es decir, la fabricación legítima existe y de allí se filtran partidas hacia el mercado ilegal. Rachid aseguró que la Senad ya estaba trabajando con las autoridades argentinas para rastrear la trazabilidad del lote decomisado y verificar cómo se desvió, aunque lo cierto es que los controles fallaron una vez más.
A finales de marzo, un cargamento de ketamina procedente de Paraguay fue descubierto dentro de un camión en Buenos Aires. Aquella sustancia, según confirmó un alto funcionario de la Policía Nacional de Paraguay, provenía de una partida importada desde Bélgica que había ingresado por el puerto de Villeta, a solo 30 kilómetros de Asunción.
Los 600 litros de ketamina estaban ocultos en un tanque trasladado por un Scania que fue detectado en el barrio de Caballito por la Policía de la Ciudad.
Ese cargamento fue valuado en unos U$S 2 millones y, de acuerdo a la investigación, estaba destinado a organizaciones que utilizan la ketamina como precursor químico para elaborar metanfetaminas. Estas drogas sintéticas terminan sobre todo en fiestas electrónicas, dirigidas a usuarios de alto poder adquisitivo. El propietario del camión resultó ser la empresa Marso Emprendimientos SRL, con sede en el Barrio San Francisco de Nueva Italia, en Cental.
Con todo, el tema no es nuevo en Paraguay, y de hecho suscitó la atención en Argentina, cuando el año pasado se destapó el caso de una partida de fentanilo contaminado.
En ese entonces se señaló a los hermanos Ariel, Diego y Damián García Furfaro, dueños de los laboratorios HLB Pharma, la planta farmacéutica Ramallo y la Droguería Alfarma, cuyos equipos llegaron a Paraguay el 13 de junio de 2023.
Entre esa fecha y abril de 2024, ingresaron 82 máquinas en 25 despachos, declarados como líneas de producción biotecnológica, propiedad de Alfarma SRL de Argentina, enviados a la Zona Franca Global del Paraguay en Ciudad del Este en calidad de depósito y consignadas a la empresa JUNO.
En ese entonces, el hoy embajador paraguayo en EEUU, Gustavo Leite, figuraba como socio de JUNO, aunque no lo consignó en su declaración jurada de intereses. Leite dejó en claro que nunca fue farmacéutico ni tuvo acciones en empresas farmacéuticas, y calificó la información de "chisme" y "patraña", ya que JUNO nunca había trabajado con HLB Pharma. También insistió en que la empresa siempre actuó de forma legal en Argentina.