Una noticia positiva reciente en África destaca los avances en energías limpias en Kenia, donde el gobierno ha ampliado significativamente su capacidad de generación geotérmica.
Gracias a proyectos en la región del Valle del Rift, el país se ha consolidado como uno de los líderes mundiales en energía renovable, con más del 90 % de su electricidad proveniente de fuentes limpias. Esta expansión no solo reduce las emisiones de carbono, sino que también ha permitido abaratar costos de electricidad y mejorar el acceso energético en zonas rurales, impulsando el desarrollo económico local.
En paralelo, iniciativas comunitarias y alianzas internacionales están llevando electricidad a comunidades previamente desconectadas mediante mini redes solares. Organizaciones como Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo han apoyado estos proyectos, que además generan empleo y fomentan la innovación tecnológica en la región. Este progreso posiciona a Kenia como un ejemplo en el continente africano de cómo la transición energética puede ir de la mano con el crecimiento sostenible y la mejora de la calidad de vida.