jueves 07 de mayo de 2026 - Edición Nº2710

Medio Ambiente | 7 may 2026

Calor Extremo en Mundial de Futbol.

El rival invisible del Mundial 2026 será el calor extremo

08:22 |El Mundial 2026 no solo pondrá a competir a las mejores selecciones del planeta. También pondrá a prueba la capacidad de las ciudades anfitrionas para proteger a jugadores, aficionados, trabajadores y árbitros frente a un riesgo cada vez más visible: el calor extremo.


Por: Mónica Gálvez. Fuente AP - Foto Nick Wass/AP

El Mundial 2026 no solo pondrá a competir a las mejores selecciones del planeta. También pondrá a prueba la capacidad de las ciudades anfitrionas para proteger a jugadores, aficionados, trabajadores y árbitros frente a un riesgo cada vez más visible: el calor extremo.

El torneo se disputará entre junio y julio en 16 ciudades de Estados Unidos, México y Canadá, justo durante algunos de los meses más calurosos del año en Norteamérica. Según reportó Associated Press, julio es, en promedio, el mes más caliente del año en el territorio continental de Estados Unidos, y las temperaturas han seguido aumentando desde que comenzaron los registros en 1895.

La preocupación no es menor. Investigaciones señalan que las temperaturas de globo y bulbo húmedo —una medición que combina calor, humedad, viento, radiación solar y otros factores— podrían superar los 32°C en las tardes de Dallas, Houston y Monterrey. Este tipo de medición es clave porque refleja mejor el estrés térmico que siente el cuerpo humano, especialmente cuando hay esfuerzo físico.

Donal Mullan, profesor de Queen’s University Belfast y líder de un estudio sobre el riesgo de calor en las sedes del Mundial, advirtió que 14 de las 16 ciudades anfitrionas experimentan niveles de calor extremo que podrían ser peligrosos para jugadores, árbitros e incluso espectadores. Algunos estadios cubiertos podrían reducir parte del riesgo, pero no todos los partidos ni todos los eventos vinculados al torneo se desarrollarán bajo techo.

El problema va más allá de la incomodidad. La exposición al calor durante el esfuerzo físico puede provocar náuseas, deshidratación, dolor de cabeza, golpes de calor y, en casos extremos, la muerte. Para los aficionados y trabajadores, el riesgo también aumenta cuando hay largas filas, traslados al aire libre, falta de sombra o eventos masivos en espacios abiertos.

Adaptación climática en el Mundial

El fútbol ya ha tenido que modificar sus calendarios por el calor. El Mundial de Qatar 2022 fue trasladado del verano al invierno precisamente por el riesgo de temperaturas extremas. Ahora, el Mundial 2026 vuelve a abrir la discusión: ¿cómo se juega un torneo global en un planeta cada vez más caliente?

La FIFA y las ciudades sede están preparando distintas medidas de protección. Entre ellas, pausas obligatorias de hidratación de tres minutos a mitad de cada tiempo, sin importar las condiciones meteorológicas; hasta cinco sustituciones por equipo; un mínimo de tres días de descanso entre partidos; y bancas con control climático para suplentes y personal durante partidos al aire libre.

La organización también aseguró que ha limitado estratégicamente los partidos al aire libre durante las horas más calurosas del día, ajustado horarios en ciertos mercados y priorizado estadios cubiertos para encuentros previstos en franjas de mayor riesgo. Además, creó un grupo de trabajo sobre mitigación y manejo de enfermedades por calor, integrado por expertos médicos y operativos.

Pero la preparación no se limita al campo. Las ciudades sede también activarán planes de respuesta, campañas de información pública, estaciones de agua, zonas de sombra y puntos de enfriamiento. Vancouver, por ejemplo, podría añadir fuentes temporales de agua potable, estaciones de lavado de manos y nebulizadores si se emite una advertencia oficial por calor. Nueva York planea enviar alertas en 14 idiomas a través de sus sistemas de comunicación pública.

En Dallas, los eventos al aire libre contarán con personal médico con acceso a hielo y bolsas de inmersión, además de estaciones médicas en zonas con control climático. Seattle evalúa usar autobuses con aire acondicionado, carpas y nebulizadores en festivales de aficionados y partidos.

Estas medidas buscan reducir enfermedades relacionadas con el calor y evitar que los hospitales locales se vean sobrecargados durante el torneo. Sin embargo, expertos advierten que informar al público no siempre es suficiente: en eventos masivos, proteger realmente a las personas requiere infraestructura, planificación activa y decisiones que prioricen la salud sobre la comodidad logística o comercial.

El deporte frente a la nueva realidad climática

El Mundial 2026 será una vitrina global, pero también un recordatorio de cómo el cambio climático está transformando actividades que antes parecían ajenas a la crisis ambiental. El deporte, como las ciudades, la salud pública y la vida cotidiana, tendrá que adaptarse a condiciones más extremas.

El sindicato mundial de futbolistas ya había advertido, tras el Mundial de Clubes de 2025, que el calor extremo probablemente sería un problema aún mayor en los próximos mundiales masculinos. Y el riesgo no termina en 2026: el Mundial 2030 será organizado por España, Portugal y Marruecos, regiones que también enfrentan veranos cada vez más calurosos.

Para Elliot Arthur-Worsop, director fundador de Football for Future, los organizadores tienen una responsabilidad clara de mantener a salvo a quienes participan y asisten al torneo. Su organización advirtió que el calor y otros riesgos climáticos se intensificarán en la mayoría de los estadios que albergarán partidos hacia 2050.

El Mundial, entonces, no solo medirá resistencia deportiva. También medirá qué tan preparadas están las grandes instituciones para enfrentar una realidad que ya no es futura: el calor extremo está cambiando las reglas del juego.

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