Por: Noticias ONU
![]()
OIT Para el año 2050 los sistemas de recuperación de residuos podrían permitir a Europa recuperar entre 4,1 y 5,7 millones de toneladas anuales de materiales críticos, lo que representaría hasta el 56% de la demanda primaria si se implementan escenarios avanzados de economía circular.
Un estudio revela que sistemas de recuperación de desechos mejorados permitirían a Europa reducir drásticamente su dependencia de importaciones y avanzar hacia una economía circular real.
Europa tiene en su basura una oportunidad estratégica para su futuro industrial. Según un nuevo estudio del Instituto de las Naciones Unidas para la Formación y la Investigación (UNITAR), para el año 2050 los sistemas de recuperación de residuos podrían permitir al continente recuperar entre 4,1 y 5,7 millones de toneladas anuales de materiales críticos, lo que representaría hasta el 56% de la demanda primaria si se implementan escenarios avanzados de economía circular.
Los materiales críticos, como litio, cobalto, níquel, cobre y aluminio, son esenciales para tecnologías clave: vehículos eléctricos, energías renovables, electrónica y defensa. Hoy, Europa depende en gran medida de importaciones de países terceros, lo que genera vulnerabilidades geopolíticas y de suministro. Reciclar estos materiales desde productos al final de su vida útil no solo reduce esa dependencia, sino que también disminuye el impacto ambiental de la minería primaria.
El informe analiza tres escenarios de recuperación para 2050:
Estas cifras se enmarcan en un contexto de crecimiento: se proyecta que la cantidad de materiales críticos contenidos en productos puestos en el mercado europeo aumente hasta entre 8,4 y 12,2 millones de toneladas anuales en 2050. Paralelamente, la generación de residuos que contienen estos materiales alcanzaría entre 5,2 y 6,4 millones de toneladas, de las cuales sería posible recuperar entre 4,7 y 5,7 millones.
El estudio detalla el potencial de recuperación para materiales específicos, comparando cifras actuales con proyecciones para 2050:
Estos incrementos dependen, eso sí, de inversiones sostenidas en infraestructura de reciclaje, diseño de productos pensados para el desensamblaje, y marcos normativos que incentiven el uso de materiales secundarios.
El estudio también cuantifica el impacto climático del reciclaje de materiales críticos. Se estima que, para 2050, las emisiones evitadas gracias a la recuperación de estos materiales podrían situarse entre 81 y 273 millones de toneladas equivalentes de CO2 por año.
Este rango supera ampliamente las emisiones directas asociadas a los procesos de reciclaje, estimadas entre 71 y 80 millones de toneladas. En otras palabras, reciclar no solo es viable: es una estrategia neta de mitigación climática.
El informe del UNITAR no solo proyecta: también identifica condiciones habilitantes:
Como señalan los autores del estudio, transformar los residuos en recursos no es solo una cuestión ambiental. Es una palanca para reforzar la autonomía estratégica europea, crear empleo en sectores de alta tecnología y reducir la exposición a la volatilidad de los mercados globales de materias primas.
"La transición verde y digital de Europa depende de materiales críticos. Si no cerramos el ciclo, seguiremos dependiendo de importaciones. Si invertimos en recuperación, convertimos un problema, los residuos, en una solución estratégica".