martes 16 de junio de 2026 - Edición Nº2750

Deportes | 16 jun 2026

La Industria de las Apuestas.

El primer Mundial de la IA quiere todo tu dinero (y tu salud mental)

08:47 |Detrás del Mundial de fútbol más tecnológico de la historia opera la industria de las apuestas, que busca capturar cada vez mayor atención y dinero de los aficionados más jóvenes.


Por: Alejandro Valdez Sanabria. Fuente: El Surti.

El fútbol es uno de esos raros espacios capaces de reunirnos alrededor de una pasión común, por fuera de la lógica del consumo. Pero mientras investigaba la tecnología que la FIFA implementa en el Mundial, caí en cuenta de que gran parte de las innovaciones que se presentan como una forma de mejorar el juego, en realidad están destinadas a convertir cada jugada en una apuesta.

 

Cuando el habilidoso puntero Julián Andrés Quiñones marcó el primer gol del Mundial 2026 con un zapatazo de derecha a los 9 minutos del partido inaugural, desató la felicidad de millones de hinchas mexicanos. Pero también una cascada de datos sobre la posición de los jugadores, la trayectoria de la jugada y el instante exacto del remate mediante el chip Kinexon de 500 Hz integrado en el balón Trionda. En cuestión de segundos, esa información pasó al videoarbitraje, a las estadísticas oficiales del torneo… y a los sistemas que alimentan la industria de las apuestas.
Durante el Mundial 2026 el negocio de los juegos de azar proyecta un crecimiento de casi el 50% en relación con Qatar 2022, en parte gracias al poder de la inteligencia artificial para procesar millones de datos y dirigir ofertas cada vez más precisas a los usuarios. Entre quienes reciben ese bombardeo constante de estímulos aparecen los aficionados más jóvenes de Latinoaméricaun grupo especialmente expuesto a los riesgos financieros y de salud mental asociados al juego problemático.
La IA aparece en varios puntos de la cadena. Empresas como Sportradar utilizan modelos para recalcular cuotas durante el partido y proveedores como Hawk-Eye ayudan a convertir las acciones de juego en datos procesables. Así, durante el Mundial será posible vaticinar sobre eventos más pequeños y frecuentes, lo que se conoce como apuestas instantáneas: el próximo córner, la siguiente falta, quién será amonestado al minuto o el rendimiento individual de un jugador. Son más o menos 500 posibilidades por partido. Tecnología de punta al servicio de la timba.
Para entregar esta enorme cantidad de información, la FIFA nombró a Stats Perform como su primer distribuidor oficial de datos de apuestas (a través de sus marcas Opta y RunningBall), incluyendo los 104 partidos del Mundial 2026. El negocio contempla la difusión de datos oficiales ultrarrápidos, estadísticas de jugadores, sistemas de seguimiento de partidos y transmisiones en vivo para operadores autorizados. La cifra del acuerdo no ha sido revelada.
La IA también participa en la publicidad, otra parte clave de la cadena. Tal vez big techs como Meta, Google, TikTok y Amazon todavía no hayan encontrado la prometida cura contra el cáncer, pero hace rato que disponen de sistemas automatizados para segmentar audiencias, personalizar mensajes publicitarios y optimizar campañas en tiempo real para llegar a aquellos usuarios con mayores probabilidades de interactuar con contenidos de apuestas.
Pero por mucho que la FIFA intente presentar el rol de la IA como una innovación para mejorar la experiencia futbolística, el Mundial “más tecnológico de la historia” es apenas otra expresión del viejo y conocido capitalismo de vigilancia, que consiste en transformar la acción humana en datos y los datos en lucro. Meredith Whittaker, presidenta de Signal Foundation, resume esta lógica así: “La IA es la narrativa; la vigilancia y la infraestructura son las condiciones materiales”.

O como me suele decir una buena amiga muy futbolera: “La FIFA piensa que somos estúpidos y hará todo lo posible para sacarnos nuestro dinero”.

 

Lo que está en juego con las apuestas algorítmicas

 Las apuestas afectan la salud mental de los jóvenes latinoamericanos (y la salud financiera de sus familias). Se estima que el 77% de los apostadores latinoamericanos planea hacerlo en vivo (live-betting). Diversas investigaciones académicas han advertido que esta modalidad está asociada a niveles más altos de impulsividad, pérdidas económicas más rápidas y comportamientos problemáticos de juego. Cuanto menor es el tiempo entre la apuesta y el resultado, mayor es la frecuencia con la que una persona puede volver a apostar.
Y como vimos, toda la tecnología que la FIFA despliega con sus socios durante este torneo está diseñada para eso, a lo que se suma una cobertura mediática omnipresente.
“Las apuestas online son lo peor que nos pudo haber pasado a todos los jugadores compulsivos”, le dijo un integrante de Jugadores Anónimos a la periodista Juliana Quintana en un reportaje para El Surti. “Hoy en día vos caminás, ves publicidad; escuchás radio, ves publicidad; en la tele, ves publicidad. Todo es publicidad de apuestas deportivas o de casinos online y es lo peor que hay”. De hecho, ocho de las nueve federaciones latinoamericanas que participan del torneo tienen algún tipo de patrocinio de la industria del iGaming.
Los jóvenes están especialmente expuestos a esta dinámica. Un estudio de Common Sense Media encontró que gran parte de los adolescentes que consumían contenidos relacionados con apuestas deportivas no los habían buscado activamente, sino que los encontraron en sus redes sociales. Los algoritmos hicieron el resto. Influencers, streamers, promociones de bienvenida, apuestas gratuitas y grupos de pronósticos deportivos circulan mezclados con videos de goles, memes y resúmenes de partidos. Investigadores y organizaciones de defensa de los derechos digitales de niños y adolescentes vienen advirtiendo que las plataformas hacen poco para evitar esta exposición.
Las consecuencias también alcanzan a las familias que absorben las pérdidas económicas y los problemas asociados al juego compulsivo. En una región marcada por salarios bajos e informalidad laboral, la promesa de ganar dinero rápido encuentra un terreno fértil.

 La tecnología que permite apostar sobre cientos de eventos durante un partido también multiplica las oportunidades de manipular el deporte que tanto amamos. Durante décadas, amañar un juego de fútbol pensando en las ganancias de las apuestas implicaba alterar el resultado completo. Hoy basta con influir sobre hechos mucho más pequeños, como una falta, un remate o en qué terminará una jugada de pelota quieta.
Investigaciones y procesos judiciales en ligas de Europa, Sudamérica y Asia han documentado casos vinculados a apuestas sobre eventos específicos del juego. Organizaciones como UNODC y expertos en integridad deportiva advierten que estos mercados multiplican los puntos vulnerables donde pueden aparecer incentivos para la manipulación. Y en las redes sociales los fanáticos comentan situaciones de juego sospechosas (incluso bizarras) cada vez con mayor frecuencia.
El riesgo es especialmente alto en competiciones con poca visibilidad pública, donde los controles son menores y los salarios suelen ser más bajos.
La misma infraestructura que la FIFA promociona como garantía de transparencia y justicia deportiva también ayuda a expandir un mercado que encuentra nuevas formas de monetizar cada acción dentro de la cancha.
La pregunta que nos hacemos: ¿Es posible construir una coalición eficaz de familias y escuelas para hacerle frente al problema creciente de las apuestas online en adolescentes y jóvenes adultos? 

 

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