Por: Noticias ONU
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Jason Leung -En el estado estadounidense de California, la gente protesta contra las políticas de inmigración.
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos pidió a Estados Unidos adoptar medidas urgentes para evitar nuevas muertes en los centros de detención migratoria de ICE e investigar de forma independiente cada fallecimiento. En los primeros cinco meses de 2026 murieron 18 personas bajo custodia de esa agencia, y se ha reportado otra muerte en junio, frente a 33 en todo 2025 y 11 en 2024.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, expresó este viernes alarma por el aumento de las muertes bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) y reclamó medidas inmediatas para impedir nuevos fallecimientos.
Según datos oficiales estadounidenses citados por su oficina, 18 personas murieron en centros de detención de ICE durante los primeros cinco meses de 2026. Este mes se ha informado de otro fallecimiento.
La cifra ya se acerca a los 33 decesos registrados durante todo 2025 y contrasta con los 11 reportados en 2024.
“La falta de transparencia y claridad sobre las circunstancias de estas muertes bajo custodia socava la rendición de cuentas”, declaró la portavoz Marta Hurtado durante una rueda de prensa en Ginebra.
Türk pidió investigaciones “prontas, independientes, imparciales y eficaces” sobre todos los fallecimientos ocurridos bajo custodia de ICE. También subrayó que quienes hayan infringido la ley deben rendir cuentas y que las familias de las víctimas tienen derecho a conocer la verdad, obtener justicia, reparación y garantías de no repetición.
Las muertes se producen mientras Estados Unidos amplía de forma considerable su sistema de detención migratoria. ICE mantiene actualmente a más de 60.000 personas detenidas, frente a unas 40.000 a comienzos de 2025, según los últimos datos oficiales.
Las autoridades prevén elevar la capacidad hasta 90.000 plazas antes de que termine 2026.
La Oficina de Derechos Humanos señaló que entre los detenidos hay familias enteras con niños y personas con condiciones médicas vulnerables. Además, ha recibido informes frecuentes de condiciones de detención y trato inhumanos, entre ellos una atención sanitaria y alimentación insuficientes, así como exposición a brotes de enfermedades en instalaciones sobrepobladas.
También existen denuncias preocupantes sobre el uso de la fuerza. Cinco de las muertes notificadas oficialmente este año fueron clasificadas como suicidios.
La falta de información sobre el paradero de los detenidos durante los traslados causa una profunda angustia a sus familias, indicó la Oficina. A ello se suma la incertidumbre prolongada sobre su situación y sus procedimientos legales, que puede agravar el sufrimiento psicológico de las personas detenidas.
Türk también manifestó preocupación por el uso reportado del aislamiento, que debe aplicarse solo de forma excepcional. Cuando es prolongado o indefinido, puede constituir trato cruel, inhumano o degradante.
“Todos estos factores agravan la vulnerabilidad y suscitan serias preocupaciones sobre si algunas de estas muertes bajo custodia de ICE podrían haberse evitado”, sostuvo el Alto Comisionado.
El responsable de derechos humanos insistió en que deben priorizarse las alternativas a la detención migratoria. Esta medida debe ser excepcional y utilizarse únicamente como último recurso, especialmente en el caso de personas con problemas importantes de salud física o mental y de mujeres embarazadas.
Además, recalcó que ningún niño debe ser sometido a detención migratoria, independientemente de su estatus o del de sus padres.
Las autoridades estadounidenses, añadió Türk, deben garantizar que todos los centros de detención cumplan las normas internacionales de derechos humanos: respeto de la dignidad, prevención del hacinamiento, acceso oportuno a atención médica y salud mental, notificación a las familias, asistencia consular, representación legal e interpretación cuando sea necesaria.
El Alto Comisionado pidió restablecer y reforzar plenamente los mecanismos independientes de supervisión de la detención migratoria, que consideró una salvaguarda esencial frente a los abusos. También destacó la responsabilidad del Congreso estadounidense en la supervisión de las prácticas de control migratorio y de los fondos públicos destinados a ellas.
Türk condenó la persistente deshumanización y criminalización de migrantes y refugiados, y recordó que nadie debe ser devuelto a un lugar donde pueda enfrentar graves violaciones de derechos humanos u otros daños irreversibles.