domingo 28 de junio de 2026 - Edición Nº2762

Medio Ambiente | 28 jun 2026

En Pleno Invierno la Antartida Pierde Hielo.

Incluso en invierno, la Antártida sigue perdiendo hielo

11:47 |En pleno invierno austral, cuando el hielo marino debería estar expandiéndose rápidamente alrededor de la Antártida, una extensa zona de la costa occidental del continente permanece casi sin congelarse.


Por: Mónica Gálvez - Fuente: The Guardian

En pleno invierno austral, cuando el hielo marino debería estar expandiéndose rápidamente alrededor de la Antártida, una extensa zona de la costa occidental del continente permanece casi sin congelarse. La anomalía se concentra en el mar de Bellingshausen, al oeste de la península Antártica, donde los satélites muestran una ausencia de alrededor de 650,000 kilómetros cuadrados de hielo marino, un área comparable al tamaño de Francia.

El fenómeno ha encendido las alarmas entre especialistas, no solo por su magnitud, sino por el momento del año en que ocurre. Junio marca el avance del invierno en la Antártida, una temporada en la que el hielo marino suele crecer hasta alcanzar su máximo alrededor de septiembre. Sin embargo, esta región, que normalmente estaría cubierta por una capa de hielo, aparece prácticamente libre de él.

La pérdida coincide con un episodio extremo de calor en la península Antártica. En la base argentina Esperanza, ubicada en el extremo noreste de la península, se registraron temperaturas máximas de 15.4°C y 13.4°C el 5 y 6 de junio, respectivamente. Para esta época, la temperatura máxima promedio ronda los -6.2°C, lo que significa que el evento superó por más de 20°C los valores habituales.

Desequilibrio ecológico en el océano

El hielo marino antártico no es solo una superficie congelada. Funciona como una especie de escudo climático y ecológico: refleja parte de la radiación solar, ayuda a mantener más frías las aguas cercanas y ofrece refugio a especies clave. Su ausencia puede favorecer que el océano absorba más calor y que las masas de aire cálido tengan un impacto mayor sobre la región.

Visualización de la cobertura de hielo actual comparada con la cobertura en 1981-2010 (línea naranja).

Visualización de la cobertura de hielo actual comparada con la cobertura en 1981-2010 (línea naranja).

Científicos señalan que esta es la tercera vez en cuatro años que el mar de Bellingshausen registra niveles muy bajos de hielo. Aunque aún se estudia cuánto de este comportamiento está vinculado directamente al calentamiento global, los expertos apuntan a cambios en el océano como un factor central detrás de la falta de congelamiento.

La preocupación también alcanza a la cadena alimentaria antártica. El krill, un pequeño crustáceo que sostiene a muchas especies del océano Austral, depende del hielo marino durante el invierno. Bajo esa capa encuentra protección frente a depredadores y se alimenta de algas que crecen en el hielo. Si esta base ecológica se debilita, las consecuencias pueden sentirse en pingüinos, focas, ballenas y otras especies que dependen de este recurso.

Los pingüinos emperador son una de las especies más vulnerables ante estos cambios. Necesitan hielo marino estable para reproducirse y criar a sus polluelos. Cuando el hielo se forma demasiado tarde o se rompe antes de tiempo, los polluelos pueden caer al agua antes de desarrollar plumas impermeables, lo que reduce drásticamente sus posibilidades de sobrevivir. En 2022, la pérdida de hielo en la región provocó fallas reproductivas catastróficas en varias colonias del mar de Bellingshausen.

Este año, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza reclasificó al pingüino emperador como especie “en peligro”, precisamente por el impacto que la pérdida de hielo marino está teniendo sobre su reproducción y supervivencia a largo plazo.

Efectos en el nivel del mar

Aunque el derretimiento del hielo marino no eleva directamente el nivel del mar, su pérdida puede afectar a estructuras mucho más importantes para el futuro de las costas del mundo: las plataformas de hielo y los glaciares de la Antártida occidental. Cerca del mar de Bellingshausen se encuentran los glaciares Pine Island y Thwaites, considerados entre los mayores contribuyentes actuales a la pérdida de hielo antártico y al aumento del nivel del mar.

El mar de Bellingshausen presenta 650,000 km2 de hielo marino, en comparación con el promedio del período de 1991-2010. - Foto Alex Ingle/Schmidt Ocean Institute

El mar de Bellingshausen presenta 650,000 km2 de hielo marino, en comparación con el promedio del período de 1991-2010. – Foto Alex Ingle/Schmidt Ocean Institute

El hielo marino puede actuar como una barrera que ayuda a proteger las plataformas flotantes del oleaje y de condiciones oceánicas más agresivas. Si esa protección desaparece durante periodos prolongados, las plataformas podrían debilitarse o fragmentarse con mayor rapidez. Esto, a su vez, permitiría que los glaciares descarguen más hielo hacia el océano, acelerando el aumento del nivel del mar en el futuro.

La situación en el mar de Bellingshausen se suma a una tendencia más amplia de anomalías recientes en el hielo antártico. De acuerdo con Copernicus, en mayo de 2026 la extensión promedio del hielo marino antártico fue de 9.7 millones de kilómetros cuadrados, un 8.7% por debajo del promedio de 1991-2020, con una cobertura especialmente baja en el mar de Bellingshausen.

Lo que ocurre en esta región no debe verse como un evento aislado, sino como una señal de un sistema polar cada vez más inestable. La Antártida influye en el clima global, en las corrientes oceánicas, en la biodiversidad marina y en el futuro de las ciudades costeras.

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