Por: Margarita Labarca Goddard. Fuente: Agencia Pressenza
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Antonio Kast. Presidente de Chile.
Voy a usar las palabras izquierda y derecha, que se han empleado siempre y que nacieron del lugar que ocupaban los diputados en la Asamblea Nacional durante la Revolución Francesa. Todas las demás denominaciones son confusas, incomprensibles y más todavía si en cada país les ponen a sus partidos políticos nombres diferentes y estrafalarios que afuera nadie entiende. Por lo tanto diré IZQUIERDA y DERECHA, suponiendo que todos lo entienden sin más explicaciones.
Pues sí, ya ganó la derecha en Chile, en Bolivia, en Argentina, en Perú, en El Salvador, en Honduras, en Costa Rica, y ahora en Colombia y alguno más que se me puede escapar. Preferentemente me voy a referir a gobiernos que hasta hace poco fueron de izquierda.
Pero claro, no se puede analizar esto como un solo todo, porque en cada país las circunstancias son diferentes. Sin embargo, hay muchas cosas comunes en estas derrotas de la izquierda:
1. Intervención norteamericana desembozada. Dice Trump que apoya a tal candidato y le va a dar millones de dólares al país si gana esa persona. Es que el presidente de Estados Unidos no respeta la soberanía nacional de nadie y se dedica a insultar a medio mundo.
2. La inseguridad parece haber sido un asunto central en todas las elecciones recientes en Latinoamérica, aunque en varios países como por ejemplo en Chile, se trata de una preocupación falsa creada por la derecha. Ellos proponen mano dura contra la delincuencia, sin ninguna consideración por los derechos humanos. La izquierda no ha sabido dar una repuesta razonable a esta absurda inquietud, que no es el problema principal que debería interesar al pueblo más pobre.
3. Abundan las redes sociales llenas de bots financiados y manejados por la derecha y por los gringos. Y por cierto que la CIA no es extraña a estos fenómenos, acordémonos del caso Letelier en Chile (1) y de los últimos hechos en México, propiciados por la gobernadora de un Estado.
4. Se insiste en falacias como que el gobierno es responsable de gastos inútiles y está plagado de funcionarios corruptos. Quizás en algún caso sea así, pero los gobiernos dan trabajo a mucha gente bien capacitada, informada y con experiencia. Imagínense lo que sería despedir a miles de personas que trabajan allí, saben muy bien lo que hacen y no tienen otra alternativa. En Chile se está viendo lo que pasa al nombrar a puros ineptos, puras metidas de pata, puras vergüenzas.
5. Las derechas latinoamericanas magnifican el problema de los migrantes, que son útiles, necesarios y no le quitan el trabajo a nadie, como se puede averiguar fácilmente en Internet, búsquenlo ustedes, lectores, y verán que tengo razón. Los derechistas se guardan de plantear que todos nosotros o nuestros ancestros hemos sido migrantes. Eso se ve muy claramente en los casos de Keiko Fujimori (su familia se instaló en Perú a mediados del siglo XX) y José Antonio Kast (cuya familia llegó a Chile exactamente en 1952, por lo cual él es chileno de primera generación e incluso tenía hermanos que nacieron en Alemania).
6. Muchos de los gobiernos de centroizquierda no han sabido educar políticamente al pueblo, ni re/educarlo y re/politizarlo como ha ocurrido en Chile, que antaño tuvo a un pueblo muy bien formado, uno de los más politizados de América Latina.
En fin, para qué les digo: la plata, las redes sociales llenas de bots, las mentiras, las acusaciones falsas, la falta de dirigentes de izquierda esclarecidos como los del pasado, el engrandecimiento de problemas secundarios, han corrido a raudales en tierras latinoamericanas.
Además de las causas generales muy evidentes y entendibles, en cada país que cae en manos y poder de la derecha hay ciertas características particulares.
A pesar de que soy chilena, no me voy a referir al triunfo de Kast en Chile, porque tampoco nadie me ha podido explicar bien la razón. Quizás porque el gobierno de Boric fue sólo regularcito, no acabó con la supuesta inseguridad y tuvo a casi toda la prensa escrita, que es sólo El Mercurio, en su contra. También existe COPESA, pero a esa ni la conozco,
De todos modos, este tema lo dejo para otro artículo, a ver si alguien que viva allá me lo puede explicar en forma sencilla e inteligente.
Por ejemplo, en Bolivia gran parte de la culpa fue de Evo Morales, que cometió el desaguisado de preguntarle al pueblo si debía presentarse de candidato a presidente otra vez, le dijeron que no y a pesar de todo se presentó. Luego se dedicó a atacar al gobierno de izquierda de Luis Arce, que no era nadita de malo, aunque no era indígena. Demostró así que sólo lo guiaba su ambición personal. Incluso entiendo que Evo se distanció de su ex vicepresidente, Alvaro García Linera, un compañero inteligente, culto y abnegado, que era el mejor consejero que podía tener
En Argentina, fuera de que el peronismo estaba dividido, parece que Cristina perdió debido a que tiene fama de corrupta, algo que siempre es aprovechado por la derecha. A mí me gustaba Alberto, pero dicen que está demandado por golpear a su mujer, cosa que me cuesta creer.
En Perú cambian de presidente a cada rato y al que está al mando lo meten preso. Ya son 4 los expresidentes que están en la cárcel y habría que agregar a Alberto Fujimori, que estuvo preso muchos años, pero lo liberaron al último y murió hace poco tiempo en su casa.
Yo lo siento por Castillo, que por lo menos debería estar libre. La tal Keiko Fujimori a quien llaman la china aunque es japonesa, candidata perdedora a la presidencia tres veces anteriores y ahora parece haber ganado por muy poco, es la hija de Alberto Fujimori, que estuvo preso por corrupción y por sus crímenes que espero que ustedes recuerden (el lío aquel de los rehenes en la embajada de Japón en Lima, los años 1996/97).
De El Salvador sé algo de hace un muchos años. Porque fue compañero nuestro en la escuela de derecho de la Universidad de Chile, Shafik Handal, gran dirigente de la izquierda salvadoreña exiliado allí, que nos explicaba cómo se iba a hacer la revolución en su patria. Pues después que Shafik ya había muerto de un infarto, los tipos del frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN) pasaron a la legalidad, así gobernaron y todo se fue p´atrás, p´atrás p´atrás hasta llegar al horror que tenemos hoy: Bukele.
Sobre Costa Rica sé que la nueva presidenta, Laura Fernandez Delgado, no se declara de derecha sino de centro-derecha, pior es na. Pero su partido dicen que es conservador, ¿Qué querrá conservar? Los conservadores, según la terminología usual, son de derecha. Eso no auspicia nada bueno. Claro, podrían querer conservar lo positivo, pero nos vamos a atener a las palabras de siempre.
En Honduras gobernaba una mujer de izquierda bien simpática y consecuente, Xiomara Castro, pero ahora ganó la derecha con Nasry «Tito» Asfura, un empresario de derecha que había sido acusado de diversos delitos económicos de los cuales fue absuelto.
Pero les confieso que lo que más me ha golpeado es lo de Colombia. Tenían a un presidente magnífico como Petro, un hombre que había sido guerrillero, que gobernaba en beneficio del pueblo más pobre y hacía unos discursos estupendos. ¿Qué se le pude reprochar a la izquierda colombiana?.
En Colombia el total de personas habilitadas para votar alcanza a más de 41 millones. La cantidad de votantes en segunda vuelta fue de 26 millones, es decir que hubo menos abstención que en primera vuelta. De todos modos uno se pregunta ¿Por qué se abstiene de votar una gran parte del pueblo? Menos que en otros países, pero de todos modos, demasiado. ¿Dicen como la gente ignorante de otros lugares, que no les interesa la política y que todos los presidentes son iguales? Propio de un pueblo poco politizado, muy despistado, pero extraño que pase en Colombia, que tiene una buena tradición de izquierda.
Al parecer, el candidato Abelardo De la Espriella, que ganó por menos de un punto, o sea por 250.000 votos de un total de más de 26 millones que votaron, representa a las mafias, al desinterés por la naturaleza y los problemas de la contaminación ambiental, la alianza con Israel y la obediencia a EE.UU. ¿Y cómo fue que más de la mitad de los votantes lo hicieron por él?
El hecho es que Iván Cepeda ya reconoció el triunfo de Abelardo. Lo llaman así porque el apellido es complicado.
Amigos colombianos me dicen lo siguiente: algunas causas específicas fueron:
Todo esto pudo más que la campaña decente y con contenido popular de Iván Cepeda.
Pero la izquierda sigue sumando organización, votos y experiencia para la próxima oportunidad.
Por un tiempo nos toca saber defendernos del invierno crudo y gélido que nos cae encima.
Bueno, se puede afirmar que a todos estos presidentes de derecha, apoyados y financiados por Trump en forma descarada, les va a ir tan mal como al magnate gringo.
Eso ya se está viendo en Chile porque Kast mete la pata cada día y no cumple nada de lo prometido, pues él y sus ministros creen que manejar un país es lo mismo que dirigir una empresa privada.
De modo que la próxima América Latina será nuestra, absolutamente nuestra, si nos ponemos bien a la izquierda. Porque el centro y las medias tintas no sirven para ganarse al pueblo, que es la mayoría. Tal idea no es ninguna novedad. En México, hace más de 150 años, lo dijo Benito Juárez: “POR EL BIEN DE TODOS, PRIMERO LOS POBRES”
Y ya ven que el gobierno de México aplica este simple principio y tiene y seguirá teniendo un tremendo apoyo popular.
(1) John Dinges y Saul Landau “Asesinato en Washington. El caso Letelier”.