Por: Redacción Central.
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Santiago Peña y el empresario brasileño Luciano Hang
Santiago Peña recibió en Mburuvicha Róga a Luciano Hang, el magnate brasileño dueño de las tiendas Havan, con la misión de captar inversiones, potenciar el régimen de maquila y generar empleo. Sin embargo, la visita se dio apenas dos días después de que el presidente se abrazara con Lula da Silva en la cumbre del Mercosur, y en pleno año electoral en Brasil.
Hang, famoso por su estridente perfil mediático y su apoyo a Jair Bolsonaro, llegó a Asunción para un raid de 48 horas. El comunicado que distribuyó Presidencia destacó los 27.000 puestos de trabajo que genera su grupo y la producción de textiles bajo el sello "Hecho en Paraguay". El plan de máxima es instalar sus megatiendas en suelo paraguayo.
El empresario oriundo de Santa Catarina, un estado más inclinado políticamente a la derecha, llegó a Paraguay atraído por los comentarios de sus colegas sobre las ventajas competitivas que ofrece el país. Para Peña, la prioridad pasa por el empleo y la reactivación económica, sin importar el color político de los inversores, y el volumen de compra de Hang es una oportunidad provechosa para la industria textil local.
"Más de 250 empresas brasileñas se fueron a Paraguay. Yo fui cuando Horacio Cartes era presidente y me dijo que aquí los empresarios no pagaban la ineficiencia estatal. Eso me quedó", contó Hang, quien además reveló que Peña y el jefe de gabinete, Javier Giménez, lo llamaron para invitarlo a Asunción.
Pero Hang no es un empresario más, sino uno de los financistas y militantes más entusiastas del bolsonarismo, aunque recientemente esbozó críticas al exmandatario ultraderechista por privilegiar a uno de sus hijos para la carrera presidencial. El dueño de Havan arrastra un denso historial en los tribunales de su país.
A principios de 2024, la Justicia laboral de Brasil condenó a Havan al pago de una multa histórica de más de 85 millones de reales (16 millones de dólares). Se lo encontró culpable de presionar a sus empleados para que votaran por Bolsonaro en 2018, bajo la advertencia de que la empresa cerraría si ganaba Fernando Haddad, el entonces candidato del PT.
Hang, un rabioso anticomunista y admirador de EEUU, fue uno de los principales investigados en la causa de las fake news liderada por el juez Alexandre de Moraes, acusado de financiar milicias digitales dedicadas a atacar las instituciones democráticas brasileñas y mentir sobre la izquierda brasileña.
Durante la pandemia, el empresario adoptó posturas muy combativas, defendió el uso de tratamientos de efectividad no probada, militó activamente contra los confinamientos y sus locales fueron blanco de denuncias por intentar burlar las restricciones. A lo largo de su trayectoria, Hang denunció a decenas de periodistas y medios de comunicación.