Por: Redacción Central.
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Lula Da Silva. Presidente del Brasil.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, fustigó a su rival electoral Flávio Bolsonaro por pedir a Estados Unidos “postergar” una eventual aplicación de nuevos aranceles a Brasil hasta después de las presidenciales de octubre.
Entre sus argumentos, el mandatario brasileño resaltó que “lo más absurdo” es que Bolsonaro trabaje ahora para intentar revertir unos aranceles que impulsó y “defendió públicamente”.
También repudió la propuesta de su rival en las elecciones del próximo octubre de negociar acuerdos comerciales al margen del Mercosur. Lula afirmó que “defender el fin del Mercosur” supone un “ataque a los intereses del pueblo brasileño”.
Donald Trump decidirá de aquí al 15 de julio si aplica aranceles comerciales de 25% a varios productos brasileños, una medida que Lula atribuye a gestiones del senador Bolsonaro ante la Casa Blanca y que él niega.
El presidente estadounidense ha apoyado a otros candidatos de derecha en países de América Latina y es un aliado político del expresidente Jair Bolsonaro, preso por golpismo y padre de Flávio.
Flávio Bolsonaro le pidió formalmente a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) la “suspensión de la aplicación” de los aranceles a Brasil. “Las tarifas propuestas recompensarían al actual gobierno brasileño por su estrategia: (...) provocar a Washington para una retaliación y convertirla en una victoria política interna”, afirmó Flávio Bolsonaro en un documento enviado a la USTR.
El senador sugirió que “postergar la implementación hasta después de la votación” de octubre evitaría que el tarifazo se interpretara “como un intento de influir en el resultado” de las elecciones.
Lula arremetió duramente contra la familia Bolsonaro, a los que tildó de “traidores de la patria” y de ser serviles al Gobierno de Donald Trump.
“Es inaceptable que la familia Bolsonaro, con su entreguismo, quiera someter a Brasil a los intereses de Estados Unidos, como queda claro en el documento enviado hoy por uno de sus miembros al Gobierno estadounidense”, afirmó Lula.
Además, denunció que los Bolsonaro quieren “entregar el Pix a intereses extranjeros”. Pix fue creado y es operado por el Banco Central de Brasil, tiene bajos costos operativos y la participación de bancos garantiza una amplia cobertura en todo el país.
“No lo van a conseguir. El Pix es una conquista de Brasil y no vamos a renunciar a él”, sostuvo Lula. Y concluyó: “Nuestra Patria no está en venta. Nuestra soberanía es innegociable. Brasil es de los brasileños”.
Después de recibir a Lula en mayo en Washington, Trump se reunió con el senador Flávio Bolsonaro y lo elogió como un “joven inteligente que ama a su país”.
Días después, Estados Unidos clasificó como organizaciones terroristas a los dos mayores grupos narcotraficantes de Brasil y anunció los posibles impuestos aduaneros, dos medidas rechazadas con vehemencia por el gobierno brasileño.
Washington y Brasilia arrastran tensiones desde 2025, cuando Estados Unidos impuso aranceles a Brasil en represalia por el juicio que llevó a la cárcel a Jair Bolsonaro por un intento de golpe de Estado en 2022.
Después de una aproximación entre Lula y Trump, Estados Unidos finalmente suspendió parte de aquellas impuestos.