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Carlos Carvallo y Óscar Lovera. Ministerio de Economía y Finanzas.
La economía paraguaya inició 2026 con uno de los mejores desempeños de América del Sur, liderando el crecimiento en la región con un incremento del PBI del 5,8% durante el primer trimestre del año. A la par, el Banco Central del Paraguay (BCP) reportó una inflación del -0,3% en junio. Sin embargo, la deuda pública continúa con una tendencia sostenida.
El crecimiento fue aún más significativo al excluir los sectores más expuestos a factores climáticos, como la agricultura y las hidroeléctricas binacionales. En ese escenario, la actividad económica avanzó 6%, lo que refleja que la expansión estuvo respaldada por actividades con mayor estabilidad y menor dependencia de condiciones externas.
El mayor impulso provino nuevamente del sector servicios, que registró un crecimiento del 6,6%. Dentro de este grupo sobresalieron el transporte, la intermediación financiera, los restaurantes y hoteles, las telecomunicaciones, los servicios inmobiliarios y los servicios prestados tanto a empresas como a los hogares.
También continúa en auge el segmento de la criptominería, una actividad que en los últimos años ganó espacio dentro de la economía paraguaya gracias a la disponibilidad de energía y al interés de las empresas dedicadas al procesamiento de activos digitales.
Paraguay quedó por encima de las principales economías sudamericanas durante el primer trimestre. Mientras el país registró un 5,8% de crecimiento, Perú creció 3,5%, Argentina 2,3%, Colombia 2,2%, Brasil 1,8%, Uruguay 0,9% y Chile registró una contracción del 0,5%
Paraguay quedó por encima de las principales economías sudamericanas durante el primer trimestre. Mientras el país registró un 5,8% de crecimiento, Perú creció 3,5%, Argentina 2,3%, Colombia 2,2%, Brasil 1,8%, Uruguay 0,9% y Chile registró una contracción del 0,5%, según los datos del BCP.
A este desempeño se sumó un comportamiento favorable de los precios. El Central informó que la inflación correspondiente a junio fue de -0,3% frente a la variación nula registrada en el mismo mes del año anterior. Así, la inflación interanual descendió hasta 2,1%, por debajo del 2,4% observado en mayo y muy lejos del 4% registrado doce meses atrás.
La inflación núcleo permaneció sin variación mensual y alcanzó una tasa interanual de 1,7%, mientras que la inflación subyacente registró una caída mensual de 0,1% y una variación anual de 1,9%, reflejando menores presiones sobre los precios más persistentes de la economía.
Este comportamiento estuvo acompañado por una reducción en los incrementos de precios de alimentos, combustibles y bienes importados, factores que contribuyeron a mantener la inflación dentro del rango objetivo fijado por la autoridad monetaria.
Sin embargo, mientras los indicadores de crecimiento e inflación mostraban un escenario favorable, el endeudamiento del Estado continuó aumentando. Según el Ministerio de Economía y Finanzas, la deuda pública alcanzó US$ 21.791 millones al cierre de mayo, lo que representó un incremento de US$ 1.343 millones respecto a diciembre del año pasado.
En comparación con mayo de 2025, el saldo de la deuda aumentó US$ 2.764 millones, equivalente a un crecimiento interanual del 14%, manteniendo una tendencia ascendente en los compromisos financieros asumidos por el Gobierno.