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Un alto funcionario del gobierno de Donald Trump restó importancia este domingo a un desfile de supremacistas blancos realizado el sábado en Washington por los 250 años de la independencia de Estados Unidos, y subrayó que la libertad de expresión está amparada por la Constitución.
El sábado, mientras los estadounidenses celebraban la efeméride, cientos de personas con el rostro cubierto, algunas con banderas confederadas y otras con emblemas del movimiento supremacista Patriot Front, marcharon por zonas de la capital gritando “¡Recuperemos Estados Unidos!”.
“Desde luego, lo que ellos defienden es algo con lo que yo jamás podría estar de acuerdo. Pero uno de los principios fundamentales de Estados Unidos, que hace que la democracia sea desordenada, es la libertad de expresión”, declaró el domingo el secretario del Interior, Doug Burgum, a la cadena CNN.
Al ser consultado si condenaría al grupo y lo que representa, y si instaría al presidente Trump a hacer lo mismo, Burgum midió sus palabras. “Hay muchas cosas que veo que personalmente podría considerar ofensivas y reprobables. Pero en Estados Unidos, la libertad de expresión está permitida”, añadió.
Los supremacistas
Vestidos con pantalones y gorras color caqui y camisas azul oscuro, los enmascarados abarrotaron el sábado el sistema de metro de la ciudad, se congregaron frente a la estación de tren Union Station y marcharon luego hacia la zona del Congreso. Según los informes, iban dirigidos por el fundador del grupo neofascista Patriot Front, Thomas Rousseau.
El Departamento de Policía Metropolitana (MPD) de Washington dijo que el grupo marchó brevemente por barrios alrededor del Capitolio y abandonó la ciudad antes de las 11 de la mañana. “El MPD reconoce el derecho de las personas a expresar sus opiniones de forma pacífica y sigue comprometido con mantener la seguridad y la protección pública para los residentes y visitantes” de la ciudad, dijo una portavoz de la policía en un comunicado.
Patriot Front se fundó tras la concentración de 2017 “Unite the Right”, que reunió a nacionalistas blancos de todo el país en Charlottesville, Virginia. Esa manifestación culminó cuando un declarado supremacista blanco embistió con un automóvil a un grupo de contramanifestantes. Una mujer murió y 19 personas resultaron heridas. Trump tardó 48 horas en reaccionar ante la violencia y luego afirmó que había “gente muy buena en ambos lados” de las protestas, lo que provocó amplias críticas.
El discurso presidencial
Durante su discurso por la conmemoración de los 250 años de la independencia de Estados Unidos, Trump afirmó que bajo su presidencia el país estaba “más orgulloso que nunca”. “Durante dos siglos y medio, nuestra república estadounidense ha sido la máxima realización de la historia humana”, señaló ante decenas de miles de personas en el National Mall.
Sobre el escenario, también rindió homenaje a los veteranos de la Segunda Guerra Mundial y de las guerras de Corea y Vietnam. Pero después presentó estas dos últimas como ejemplos de la batalla contra los “comunistas”, retomando el mensaje de su discurso del viernes por la noche en el icónico monumento del monte Rushmore. “Nuestros guerreros no combatieron al comunismo en campos de batalla de todo el mundo para que esa amenaza volviera a sacar su fea cabeza aquí mismo en Estados Unidos. No vamos a dejar que eso ocurra”, remarcó.