Por: Agencia InnContext
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Aunque cada vez existen más experiencias que demuestran los beneficios de la agricultura regenerativa, el acceso al financiamiento continúa siendo uno de los principales obstáculos para que estas iniciativas puedan crecer en América Latina por causa de los paradigmas financieros de extraer a corto plazo el mayor valor posible sin considerar las consecuencias. Especialistas reunidos recientemente en la Cumbre Latinoamericana de Inversiones Regenerativas (LARIS) coincidieron en que el desafío ya no se trata de validar el modelo, sino de transformar la forma en que el capital llega a los proyectos.
"Hoy, la regeneración está siendo financiada en mayor medida por la sangre, sudor y lágrimas de los campesinos que por el capital, siendo que es la mayor oportunidad de inversión de nuestra generación”, afirmó Laura Ortiz Montemayor, fundadora de SVX México y socia directora de Regenera Ventures Fund.
La especialista explicó que buena parte del sistema financiero continúa privilegiando inversiones de corto plazo y modelos acumulativos mayoritariamente de crédito/ deuda diseñados para maximizar retornos económicos y seguidad para los inversionistas, mientras que los proyectos regenerativos requieren instrumentos que contemplen deseablemente esquemas distributivos del valor generado por diseño en vez de acumulativos, procesos de largo plazo, restauración de ecosistemas y fortalecimiento de las comunidades.
"La industria financiera está muy alejada de la agricultura. Hoy gran parte del capital está desvinculado de los sistemas naturales que sostienen la vida y viven en una ficción colectiva de un sistema financiero que no está basado en bienes y activos reales", sostuvo.
El tema ocupó un lugar central en LARIS 2026, encuentro que reunió a inversionistas, regeneradores de campo, emprendedores, organizaciones de la sociedad civil, empresas y actores públicos para debatir cómo acelerar la transición hacia economías regenerativas en la región. El reporte del evento señala que uno de los principales desafíos hacia 2027 será fortalecer mecanismos de seguimiento que permitan convertir las conexiones generadas durante la cumbre en inversiones concretas y ampliar la movilización de capital hacia iniciativas regenerativas.
Durante la edición de este año, el Showcase de oportunidades recibió más de 85 postulaciones provenientes de distintos países de América Latina y seleccionó 20 proyectos para presentar ante potenciales inversionistas, reflejando el crecimiento de la oportunidad de inversión en el ecosistema regional.
La especialista destacó que comienzan a aparecer experiencias capaces de atraer capital. Entre ellas mencionó a EcoHome, una empresa colombiana que produce ingredientes naturales desde ecosistemas agroforestales de la Amazonía para reemplazar derivados del petróleo utilizados en productos de limpieza e higiene personal. También destacó el crecimiento de Amazonía Emprende, organización que impulsa procesos de restauración ecológica, formación de jóvenes y producción de especies nativas para proyectos de recuperación ambiental. Para Ortiz Montemayor, estos casos muestran que la región cuenta con emprendimientos sólidos y capaces de escalar si encuentran mecanismos financieros adecuados.