jueves 23 de julio de 2026 - Edición Nº2787

Cultura | 23 jul 2026

Clasificación de las Generaciones.

Las etiquetas generacionales pueden debilitar la acción colectiva

07:37 |Las categorías que clasifican a las personas como boomers, generación X, millennials o centennials suelen presentarse como una forma de explicar diferencias culturales, políticas y sociales.


Por: Agencia InnContext

                                                                                                        
Las categorías que clasifican a las personas como boomers, generación X, millennials o centennials suelen presentarse como una forma de explicar diferencias culturales, políticas y sociales. Sin embargo, cuando estas etiquetas se convierten en identidades enfrentadas, pueden profundizar la fragmentación y limitar la capacidad de actuar frente a problemas compartidos.

Así lo plantea Bosque David Iglesias Guzmán, biólogo mexicano con estudios de Maestría en Educación. Actualmente, el especialista colabora en Sur, Instituto del Sur Urbano, desde donde impulsó la Asamblea Climática de Nuevo León, el primer ejercicio de deliberación climática ciudadana de México. También integra Lab Incide, una organización que promueve procesos de pedagogía política.

Iglesias Guzmán propone revisar el origen y los efectos de las clasificaciones para fortalecer la construcción de puentes intergeneracionales. “Si aceptamos que nuestras diferencias en preferencias estético-culturales o en los valores son barreras para construir políticamente con otrxs, entonces estamos permitiendo que la segmentación que el mercado nos propone se convierta en camisa de fuerza y limitación en nuestro rango de acción colectiva frente a los desafíos comunes”, explica.

Muchas de las categorías generacionales que hoy circulan en medios de comunicación, redes sociales y conversaciones cotidianas surgieron como herramientas de segmentación para orientar campañas publicitarias y consumos específicos. Al trasladarse al campo social y político, advierte el especialista, pueden reducir a las personas a segmentos de mercado y ocultar intereses, necesidades y experiencias compartidas.

El riesgo consiste en naturalizar una supuesta competencia entre generaciones y permitir que las diferencias de edad, consumos o preferencias culturales tengan más peso que los desafíos comunes. Esto puede debilitar posibles alianzas frente a la desigualdad, la crisis climática, la precarización laboral o el deterioro de las democracias.

En un contexto latinoamericano atravesado por la polarización y la construcción de enemigos internos, Iglesias Guzmán considera que la generosidad, la empatía y la solidaridad son condiciones necesarias para recuperar la capacidad de actuar colectivamente.

“Requerimos de mucha generosidad para identificar que, en este río revuelto de polarización y construcción de enemigos internos, somos mucho más cercanxs en nuestra condición de víctimas potenciales de los poderosos y sus políticas de descarte y sacrificio que lo distantes que podemos ser en otros aspectos”, reflexiona.

Frente a esta fragmentación, propone impulsar procesos de pedagogía política: espacios de encuentro en los que personas de distintas edades y trayectorias puedan analizar la realidad, debatir sus diferencias y construir un lenguaje común. Esto no implica que todas las personas hablen o piensen de la misma manera. Supone encontrar palabras, ideas y sentidos que permitan expresar preocupaciones, reconocer necesidades comunes y delinear respuestas colectivas.

“En estos encuentros se inaugura la posibilidad de encontrar esas palabras comunes para enunciar, en conjunto, lo que nos preocupa y lo que deseamos, ampliando nuestra comunidad de sentido”, señala. A partir de allí es posible acordar mínimos comunes y esbozar una hoja de ruta hacia la realidad deseada.

Iglesias Guzmán identifica experiencias que pueden servir como referencia. Entre ellas menciona el proceso de recambio generacional de liderazgos desarrollado por la Unión de Cooperativas Tosepan Titataniske, en la Sierra Nororiental de Puebla, que reserva un lugar relevante para la memoria y sus guardianes. También destaca la Escuelita sobre la Libertad según las y los Zapatistas, realizada entre 2013 y 2014, mediante la cual las comunidades zapatistas de Chiapas sistematizaron y compartieron su historia con personas y movimientos de distintas partes del mundo. Para el especialista, estas iniciativas muestran que la renovación generacional no necesita borrar lo construido anteriormente, sino que puede apoyarse en la transmisión de experiencias, aprendizajes y memorias.

La construcción de puentes intergeneracionales es una tarea permanente que requiere paciencia y disciplina. “Su punto de partida es multiplicar los espacios de encuentro, especialmente entre grupos que no suelen compartir instancias de diagnóstico y reflexión”, sostiene Iglesias Guzmán.

Para consultas sobre este tema contactar a: 
Podés leer un ensayo de Bosque David Iglesias Guzmán, que se publicó en el sitio web de la Alianza Surge: un laboratorio filantrópico que busca fortalecer la acción y estrategia de organizaciones de base, colectivos y movimientos sociales emergentes en México para revitalizar el espacio cívico y la democracia.

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