Por: Noticias ONU
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El Secretario General António Guterres interviene en la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la gobernanza de los recursos naturales.
La creciente demanda de litio, cobalto, níquel y elementos de tierras raras, esenciales para numerosas tecnologías, ofrece una oportunidad histórica para los países productores, pero también intensifica la competencia geopolítica, la explotación ilícita y la violencia. Ante el Consejo de Seguridad, el Secretario General pidió cadenas de suministro transparentes, mayor valor agregado en los países de origen y medidas para impedir que los recursos naturales sigan financiando a grupos armados y redes criminales.
El control y la explotación de los recursos naturales están transformando las causas y la dinámica de los conflictos en todo el mundo, advirtió este miércoles el Secretario General de la ONU ante el Consejo de Seguridad.
António Guterres señaló que la demanda mundial de minerales críticos, como el litio, el cobalto, el níquel y los elementos de tierras raras, esenciales para numerosas tecnologías como los vehículos eléctricos, las turbinas eólicas y los teléfonos móviles, puede generar desarrollo y prosperidad en los países productores. Sin embargo, también está provocando una intensa competencia geopolítica y aumentando la presión sobre cadenas de suministro concentradas.
Los ingresos procedentes de la explotación ilícita fortalecen a grupos armados y organizaciones criminales, conectan la violencia local con redes regionales e internacionales y reducen los incentivos para alcanzar acuerdos políticos, explicó.
El Secretario General mencionó el este de la República Democrática del Congo, donde los grupos armados se benefician de la minería ilegal y el contrabando, y Sudán, donde la lucha por el poder ha sido alimentada por la explotación del oro y la goma arábiga.
“Con demasiada frecuencia, los recursos se extraen, el valor se captura en otros lugares y las comunidades empobrecidas quedan atrás, haciendo frente a los daños ambientales y socioeconómicos”, afirmó.

© Unsplash/Yura Fresh Los minerales críticos son esenciales para la construcción de teléfonos, ordeneradores y automóviles eléctricos.
Guterres planteó cuatro prioridades: justicia, prevención, solución pacífica de las controversias y una mayor integración del análisis climático en las políticas de paz y seguridad.
En primer lugar, pidió que los países y las comunidades obtengan los principales beneficios de los recursos presentes en sus territorios. Para ello, propuso ampliar el procesamiento y la manufactura locales, mejorar la negociación de los contratos mineros y garantizar una gestión transparente de los ingresos públicos.
También reclamó medidas a lo largo de toda la cadena de valor, ya que los minerales suelen extraerse en un país, atravesar otro, procesarse en un tercero y venderse finalmente en los mercados internacionales.
La cooperación entre los países productores, de tránsito y consumidores será esencial para reforzar la trazabilidad, la diligencia debida y el intercambio de información, indicó.
“No más explotación. No más saqueo”, declaró Guterres, quien instó a impedir que los grupos armados y las redes criminales continúen obteniendo los ingresos que prolongan los conflictos.

Foto de la ONU/Loey Felipe Ngozi Okonjo-Iweala, Directora General de la Organización Mundial del Comercio (OMC), interviene en la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la gobernanza de los recursos naturales.
La directora general de la Organización Mundial del Comercio, Ngozi Okonjo-Iweala, afirmó que el aumento de la demanda de minerales críticos representa una oportunidad única para África y otras regiones en desarrollo ricas en recursos.
No obstante, alertó de que las economías productoras podrían quedar atrapadas nuevamente en los segmentos de menor valor, mientras los empleos especializados, la tecnología y las ganancias se concentran en otros países.
La responsable de la OMC pidió pasar de la simple extracción a la creación de valor mediante el procesamiento, la refinación y la manufactura locales. Ese cambio no solamente permitiría distribuir mejor la riqueza, sino que dificultaría que los grupos armados capturaran las cadenas mineras.
África posee aproximadamente el 30% de los minerales críticos del planeta, pero su participación en el comercio mundial permanece por debajo del 3%, en parte debido a su dependencia de las exportaciones de materias primas, señaló.
“La riqueza mineral no es intrínsecamente una bendición ni una maldición”, afirmó. “Que conduzca a la prosperidad o al conflicto depende de las políticas y las instituciones que determinan los incentivos”.

OIT/MArcel Crozet Un minero trabajando en un lugar de extracción de minerales en Murmansk, en el extremo noroeste de Rusia.
La responsabilidad de impedir que los recursos naturales financien la violencia no puede recaer únicamente en los países productores, expresaron Colombia y Panamá, los dos países latinoamericanos que integran actualmente el Consejo de Seguridad.
La ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia, Irene Vélez-Torres, explicó que la minería ilícita no es solo un delito ambiental, sino también económico y financiero. Estas economías financian a organizaciones armadas y operan mediante redes transnacionales que conectan el tráfico de insumos, la comercialización ilegal de minerales y el lavado de activos.
En Colombia, por ejemplo, cerca del 85% del oro producido procede de minería no formalizada y alrededor del 70% está asociado a actividades desarrolladas por grupos organizados al margen de la ley, indicó.
Por ello, sostuvo que no basta con actuar en el lugar de extracción: es necesario seguir el recorrido completo de los minerales, desde los insumos utilizados y las rutas de comercialización hasta los flujos financieros que permiten introducir recursos ilícitos en la economía legal.
“Ni los mercados internacionales ni la urgente electrificación deben beneficiarse de estos minerales sin asumir compromisos sobre las condiciones en las que fueron extraídos y comercializados”, afirmó.
Panamá también reclamó una responsabilidad compartida entre productores, países de tránsito, centros financieros, empresas y consumidores. Su representante permanente, Eloy Alfaro de Alba, pidió identificar el dinero antes de que se utilice para comprar armas y rastrear los minerales ilícitos antes de que se oculten dentro de cadenas de suministro legítimas.
El diplomático recordó además que la competencia por los recursos esenciales no se limita a los minerales. La sequía que afectó al Canal de Panamá mostró cómo la presión sobre el agua puede repercutir en la economía, la logística, la seguridad alimentaria y el comercio mundial.

Foto de la ONU/Loey Felipe El Consejo de Seguridad de la ONU se reúne para debatir la gobernanza de los recursos naturales.
Al cerrar su intervención, el Secretario General recalcó que los recursos naturales pueden alimentar la desigualdad y la violencia o financiar el desarrollo sostenible, fortalecer las instituciones y contribuir a la paz.
“En última instancia, es una elección política”, concluyó. “Les insto, como miembros de este Consejo, a elegir la paz”.
El debate abierto de alto nivel fue convocado por la República Democrática del Congo, que preside el Consejo de Seguridad este mes y cuyo este lleva años afectado por el contrabando de minerales que beneficia a grupos armados. La reunión reunió a responsables de la ONU, organismos internacionales y numerosos países para abordar por primera vez de forma amplia la gobernanza de los recursos naturales como una cuestión de paz, seguridad y desarrollo.