lunes 31 de agosto de 2026 - Edición Nº2826

Internacionales | 31 ago 2026

Escenario Global

Los Pokémones de la muerte digital

10:07 |En la búsqueda del lucro inmediato, hasta los juegos más inofensivos son monetizables en la perspectiva militar.


Por: Eric Calcagno. Fuente: Tiempo Argentino

Sí, es cierto, el título suena más a una película serie Z, del tipo de las que hacía Ed Wood (1924-1978), sindicado como el peor director de cine de la historia, aquel que fue evocado con maestría por Tim Burton en 1994. Pero estamos frente a una realidad, aunque sea una tragedia y no un dibujito animado. Hablamos de los “Pocket Monsters”, que nacieron en 1996, y son más conocidos como Pokemones.

Conquistaron el mundo con juego de cartas, videojuegos, mangas y animés. En 2016, la empresa estadounidense Niantic renueva la pokémania gracias a un nuevo desafío: encontrar por las calles reales los simpáticos animalitos imaginarios para capturarlos y adiestrarlos, que es lo que hace un entrenador Pokémon. Claro, hay que bajar la aplicación, que es gratis, y salir con celular en mano para encontrar a Charizard, Eevee e incluso Granger, pues son solo visibles en la pantalla. Eso gracias a la “realidad aumentada” de manera digital. ¿Es acaso posible aumentar la realidad? Es cierto que en otra épocas eso se llamaba conciencia o lucidez, tal vez inteligencia. Pero eso no lo ayudará siempre para atrapar Pokémones.

Quizás por eso el periodista holandés Gerben Beutick publicó el 5 de junio en el diario Trouw, de Ámsterdam, un largo artículo acerca de los usos militares del mencionado juego. ¿Cómo? “Hay 30.000 millones de capturas de Pokémon GO hechas por millones de usuarios que ahora son propiedad de Niantic Spatial, nacida de la empresa que desarrolló el juego. Con esas imágenes entrenó un modelo 3D que permite la navegación de manera precisa cuando no hay señal de GPS”. Continúa Beutick: “A fin del año pasado, Niantic Spatial y la empresa norteamericana Vantor usará el sistema de navegación para drones y otros robots militares”. Es que en los campos de batalla ya usan dispositivos que inhiben los métodos de localización habituales como el Global Positioning System. Por eso es necesario contar con el VPS, o Visual Posititioning System, que es “una tecnología avanzada de navegación que determina la posición exacta y la orientación de un dispositivo gracias a la combinación en tiempo real de cámaras con mapas en tres dimensiones del entorno”, o así lo dice Niantic Spatial. Para mayor felicidad de Vantor, una empresa ambiciosa que también trabaja los anteojos de “realidad aumentada”. Gracias a las infinitas imágenes propiedad de Niantic, provistas por los millones de cazadores de Pokémones en entornos urbanos del mundo, ya no será necesario depender del GPS en situaciones de combate.

Parece que se usan en Ucrania, en Gaza, en Irán y hasta en el secuestro de Nicolás Maduro, aunque no sabemos si es cierto o propaganda para el producto. Es que donde hay un crimen nace un negocio.

Gerben Beutick nos ilustra sobre los mecanismos. El sistema de caza de Pokémones incluye determinados lugares donde conseguir recompensas, a veces pagas. Exige del jugador que camine mientras busca y cada filmación a 360 grados trae más ventajas según el lugar designado. Claro, Niantic niega que esos datos sean procesados con otros objetivos ajenos al juego. Pero al modificar cada tanto los términos de uso de la aplicación surge la posibilidad de tercerizar los scans obtenidos. 

El usuario acepta sin leer condiciones más invasoras y menos seguras, que tienen más fuerza que cualquier ley o derecho constitucional, pues bien sabemos que no hay nada superior a un acuerdo entre privados. Sobre todo si es una simple persona frente a la oligarquía de Silicon Valley al servicio de la maquinaria de guerra estadounidense. Luego la empresa que hace el juego cede la información a otra subsidiaria, que se ocupa de otra cosa, que la vende casi por casualidad a otra corporación que poco tiene que ver con nada, y así queda replicada el mismos sistema de “caja chinas” que practica la evasión financiera, nada más que en vez de terminar en una off-shore de haberes mal habidos, alimenta y entrena los sistemas de guerra norteamericanos.

Es cuando toca hablar de John Hanke. Aunque trabajó un par de años para la diplomacia norteamericana, Hanke se especializó en los sistemas georeferenciados, tanto que fue financiado por In-Q-It, el fondo de inversión de la CIA, antes de entrar a Google para regalarnos Google Earth, Google Maps y Street View, donde usted puede ver su propio domicilio. Qué lindo. Quizás encuentre un Pokémon. O lo encuentre un dron. Dicen que los primeros diseños se usaron en la guerra de Irak, allá lejos y hace tiempo. Años más tarde Hanke dejó Google, fundó Niantic y luego Niantic Spatial. Frente a las preguntas de Trouw, tanto Niantic y Vandor adujeron que nada violaron y respetaron los términos de uso aceptados por los usuarios. Todo sea por un Pikachu.

Dicen que lo que se sube a la red ya es de la red. Pero la ilusión del intercambio digital entre iguales no resiste la realidad que ese sistema es un oligopolio que diseña lo que le conviene, impone lo que desea y escapa a cualquier marco legal. En la búsqueda del lucro inmediato y eterno, hasta los juegos que aparentan ser más inofensivos son monetizables en la perspectiva del uso militar. Habrá que recordar que las redes son esos dispositivos que transforman a los peces en pescados. Oia, ¡un Pokémon de agua! ¿O será un MQ-1 Predator? « 

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