Por: Agencia Pressenza. IPA
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Imagen. Pressenza. IPA
La Asamblea General dio ayer, 4 de septiembre, un paso importante hacia la corrección de las distorsiones presentes en los mapas del mundo de uso común, en particular en la proyección de Mercator, que se considera representa de manera errónea las dimensiones o proporciones relativas de los continentes entre sí, por lo que contribuye a una percepción que empequeñece el continente africano y otras regiones ecuatoriales.
La resolución, titulada «Corregir el mapa: reequilibrar la representación cartográfica global y promover una representación equitativa de las regiones del mundo, en particular de África» (documento A/80/L.104), fue adoptada con 164 votos a favor, 1 en contra (Estados Unidos) y 6 abstenciones (Estonia, Georgia, Lituania, República de Moldova, Serbia, Ucrania).
El documento aboga por un uso más amplio de las proyecciones cartográficas de igual área, en particular de la proyección Equal Earth, en aquellos contextos en los que las dimensiones comparativas de los continentes sean relevantes, enmarcando la cuestión como algo más que un mero problema cartográfico técnico.
Estados Unidos, se opuso objetando que la resolución adoptada tenía un carácter «profundamente ideológico», cosa que fue considerada ridícula por parte de los académicos y demás Estados miembros (véase, en la foto de cabecera, a la derecha el mapa aprobado).
La cuestión de fondo es que la proyección eurocéntrica que realizó Mercator en el siglo XVII (una proyección absolutamente revolucionaria para aquella época, dado que por primera vez se intentaba representar de manera científica todo el planeta en un solo mapa), fue cuestionada por James Gall, ya en 1855, por la cuestión de las desproporciones entre las distintas masas continentales reales y las representadas. Pero fue Arno Peters quien, en 1974, publicó la proyección de Gall y la convirtió en la primera que asigna una proporción exacta entre centímetros cuadrados de mapa y kilómetros cuadrados de territorio.