Por: Patricio Féminis. Fuente: Tiempo Argentino
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Foto: Gentileza Anyul Arévalo Acosta
Las maracas llaneras se combinan con el cajón peruano, el tambor alegre -del Caribe colombiano- con el bombo legüero, el redoblante y las semillas: se multiplican los elementos percusivos en la “batería ancestral” de la colombiana Anyul Arévalo Acosta, de 37 años: tamborera, percusionista, investigadora y gestora cultural desde 2009. Es Licenciada y Profesora en Música Popular por la Facultad de Artes de La Plata y, además de haber vuelto ahora a la Argentina como integrante del grupo Guafa Tribu, realiza el quinto viaje pedagógico de su proyecto colectivo y migrante Tocá el Tambó. ¿Cómo resuena para todes?
Mientras estudiaba en La Plata, en 2015, en pleno auge del movimiento Ni Una Menos, Anyul sacó un afiche donde anunciaba que daría clases de percusión bajo el nombre de Tocá el Tambó. La respuesta fue muy rápida: más de quince mujeres la contactaron para unirse a las clases. “Tocar, bailar y cantar” se convirtió en el eje grupal: se generó un espacio de aprendizaje, enseñanza de talleres y de presentaciones en vivo, con foco en la confianza y en la reflexión sobre el origen de los ritmos. Así, Tocá el Tambó fue tomando forma.
Desde Argentina. Anyul emigró a Costa Rica, acompañada por su actual pareja, el músico y compositor costarricense Javier Alvarado. Allí elaboró un afiche y se dispuso a buscar mujeres artistas que quisieran formar parte de Tocá el Tambó, centrándose en la mirada colectiva sobre los parches, el ojo feminista y la identidad migrante. Y entonces se formó un espacio de aprendizaje y crecimiento, en el que las artistas se vinculaban con las músicas populares y con sus historias a través de la percusión. Tocar era trascender lo individual.
Ya en 2025 regresó a Colombia para expandir las motivaciones de Tocá el Tambó. Cuenta Anyul: “En Costa Rica divisé la importancia de hacer viajes pedagógicos con compañeras mujeres. Ahora fui sola a la Argentina para compartir mi experiencia entrelazando encuentros sonoros”. El proyecto Tocá el Tambó “atesora en lo colectivo otras maneras de interpretar los parches y de percibir el mundo, en función de un baile y de un canto que necesitan ser revisados para mejorar la equidad de género. Se resignifica el rol de la mujer en las músicas de tradición oral y cómo hablamos a través del tambor”.

Anyul Arévalo Acosta
Foto: Gentileza Anyul Arévalo Acosta
Pensar en los encuentros colectivos y abrazar una mirada de género a través de los parches: en todo ello se enlazan los toques percusivos de Anyul a través de Tocá el Tambó. “Cuando los cuerpos feminizados o las mujeres nos acercamos al tambor, yo ‘sientipienso’ que hay una pulsión de vida -dice-. He visto que en muchas compañeras, cuando se aproximan al lenguaje de los tambores, hay un punto de giro en la historia. Hay un antes y un después, no sólo porque se ha tocado el tambor, sino porque en este proyecto se habilitan espacios amorosos, tiernos, respetuosos, reivindicativos y reflexivos de nuestras vidas”.
Y “comprendemos que hay otras compañeras buscando a veces cosas similares. Entonces, cuando tú estás con tus pares, tal vez cantando un bullerengue a la muerte, a la vida, o tal un bullerengue al tambor mismo, dices ‘qué rico poder decir esto, sonarlo y resonarlo juntas’”. A Anyul la esencia del tambor grupal la lleva a las transformaciones políticas pendientes, a nivel colectivo, y también ella misma. “No es sólo una cuestión estética: es una cuestión de vida. Yo siento que últimamente me he conectado con esa cuestión espiritual a través de la música”.
Entonces Anyul vuelve a su experiencia musical en Costa Rica, donde vivió varios años, y cuenta: “Tocá el Tambó, si bien tiene la intención de continuar siendo un proyecto pedagógico, vivió en Costa Rica una de sus transformaciones más grandes en cuestión de producción musical. Ya en Argentina había una intención muy fuerte en lo político, pero cuando arribamos a Costa Rica el tambor en la calle no tenía tanta presencia. De hecho, había un montón de cosas a nivel político que frenaban las acciones colectivas”.
Sin embargo, “en Costa Rica se pudo concretar una participación concreta con compositoras y eso permitió que el proyecto diera un pasito más y el espacio se siguió transformando. Trabajamos con Guadalupe Urbina, que es una compositora muy importante de Costa Rica, y con Maf é Tulà, que es una mujer muy joven, pero que tiene un compromiso muy grande con las luchas ecologistas, entre otras artistas. Eso nos permitió desarrollar proyectos artísticos y artivistas más concretos a nivel de producción: hacer videoclips, grabar para discos, participar en documentales y en festivales”.

Foto: Gentileza Anyul Arévalo Acosta
Luego, volver a Colombia “nos aclaró el panorama a nivel musical -dice-. En Costa Rica habíamos logrado un capital simbólico para movilizarnos a Colombia y que muchas compañeras valoraran más el viaje hacia Sudamérica. También potenciamos nuestra mirada colectiva y asumimos que en diecisiete años Tocá el Tambó creó un archivo que está vivo con un repertorio no solamente musical, sino escénico, performativo y corporal, que hace que muchas compañeras hoy podamos sentir que hay un camino de vida a través del tambor. Cada una no camina sola: sabemos que hay una unidad común en esta búsqueda musical”.
¿Qué significa el tambor para Anyul? “Para mí es resistencia y es historia. Es enunciar todo el tiempo que hay herencia viva; que hay personas que no la pasan tan bien. Entonces también tenés una posición política en eso”, dice. Luego de cumplir el itinerario de recitales, talleres y encuentros con el grupo Guafa Tribu, que combina la música andina y llanera de Colombia con otras tradiciones, Anyul Arévalo tendrá su propio itinerario con Tocá el Tambó: el 14 de septiembre, en La Plata, compartirá con Leonardo Gianibelli en la Asociación profesional de Músicxs, y el 15 dará un taller con Doña Flor y sus Ritmicxs, además de entrevistar a la cantante Cintia Coria, en Espacio SUDAKA.
El miércoles 16, en la Escuela de Música Popular de Avellaneda (EMPA), Anyul brindará un taller sobre recursos rítmicos para el aula y otro sobre los ritmos del Caribe y Pacífico colombianos. El viernes 18 de septiembre será parte de una rueda de tambores en Casa Marma de La Plata, y el sábado 19 entrevistará a las percusionistas Flor Capelli, Candela Pozas y Maiu Cantero Archetti en Espacio SUDAKA, con más talleres. El domingo 20, en Tolosa, entrevistará a Laureano Arau de Tambores Oggún y el martes 22, en Berisso, grabará con la compositora Lucia Guiles. Así, la percusión con visión colectiva, desde Tocá el Tambó, multiplica sus toques junto a los demás.