Por: Agencia InnContext
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Foto: Ariel García Giménez y María Laura Bule
Un nuevo espacio al aire libre destinado a niñas y niños que visitan a sus madres comenzó a funcionar en el anexo femenino de la Unidad 47 del Penal de San Martín, en la provincia de Buenos Aires. La iniciativa fue desarrollada de manera conjunta por las mujeres detenidas, la Asociación Civil Ingeniería Sin Fronteras Argentina (ISF-Ar), el Centro Universitario San Martín (CUSAM), el Servicio Penitenciario Bonaerense y la Municipalidad de San Martín.
El patio surgió a partir de un proceso de diseño participativo que incluyó talleres, encuestas y entrevistas a las mujeres privadas de libertad, junto con el trabajo de un equipo interdisciplinario. El espacio cuenta con juegos de uso colectivo, entre ellos una calesita, una pequeña cancha de fútbol, rayuela, un tubo mensajero, un animalario y un juego de agua de pared, además de un mural, bancos, plantas y otros elementos destinados a mejorar las condiciones de las visitas.
Durante el proceso, 25 mujeres de los cuatro pabellones recibieron formación técnica en albañilería, pintura y muralismo y participaron de las tareas de construcción. Según la gacetilla, la propuesta buscó combinar el bienestar de las infancias con la incorporación de herramientas para la reinserción social de las mujeres detenidas.
“Su sentido surgió de las propias mujeres, quienes desde el primer momento expresaron que lo que deseaban era que sus hijas e hijos, nietas y nietos, pudieran ingresar a un mundo en el que no se dieran cuenta de que era una cárcel”, expresó Estela Cammarota, presidenta de Ingeniería Sin Fronteras Argentina. Patricia Tévez, presidenta de la Asociación Civil de Familiares de Detenidos (ACIFaD), destacó que las familias suelen atravesar largos traslados, esperas y requisas antes de poder compartir algunas horas con sus familiares privados de libertad.
En Argentina se estima que más de 200.000 niñas, niños y adolescentes viven en hogares donde algún integrante de la familia está privado de libertad y que el 70,1% se encuentra por debajo de la línea de pobreza. La gacetilla señala que las visitas a madres, tías o abuelas suelen incluir largas esperas, requisas, infraestructura deteriorada y falta de espacios que favorezcan el juego y el bienestar. En el anexo femenino de la Unidad 47 viven alrededor de 100 mujeres de entre 20 y 45 años.
La experiencia tiene como antecedente un trabajo iniciado en 2019, cuando el CUSAM convocó a Ingeniería Sin Fronteras Argentina para intervenir en la Unidad 46 del mismo penal. Allí se desarrolló un proyecto de refacción y ampliación de los espacios de visitas y, tras la inauguración del patio del anexo femenino de esa unidad en 2024, comenzó el trabajo en la Unidad 47.