Por: Agencia Pressenza
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Un análisis elaborado por el Ministerio de Salud de Haití, con apoyo de UNICEF, FAO, PMA y otros organismos, estima que 253.725 niños y niñas de entre 6 y 59 meses podrían sufrir desnutrición aguda entre junio de 2026 y mayo de 2027.
De ellos, cerca de 94.000 enfrentan desnutrición aguda severa, una condición potencialmente mortal cuando no recibe tratamiento oportuno. El deterioro nutricional está estrechamente relacionado con las dificultades que enfrentan las familias para acceder regularmente a alimentos, servicios de salud y asistencia humanitaria, en un contexto de creciente vulnerabilidad social y económica.
El informe advierte que la situación podría agravarse entre diciembre de 2026 y mayo de 2027. Según las proyecciones, 29 de los 140 municipios del país podrían alcanzar niveles “serios” de desnutrición aguda, mientras Cité Soleil y Cabaret podrían llegar a una situación “crítica”. Es urgente, en esta situación, ampliar el diagnóstico comunitario y el tratamiento temprano, garantizar la disponibilidad de alimentos terapéuticos y fortalecer el apoyo nutricional a mujeres embarazadas y lactantes. También plantean reforzar el acceso al agua, el saneamiento, los servicios de salud y la producción local de alimentos como componentes esenciales de una respuesta integral.
La crisis nutricional se desarrolla, como sabemos, en un contexto marcado por la violencia, el desplazamiento de población y la fragilidad de los medios de vida. Por ello, la respuesta humanitaria necesita combinar la atención inmediata de los casos de desnutrición con medidas de protección social, recuperación de la producción agrícola y fortalecimiento de los servicios públicos, especialmente en las zonas más afectadas. Es urgente evitar que la emergencia alimentaria tenga consecuencias irreversibles sobre el crecimiento, el aprendizaje y el desarrollo de una nueva generación de niños y niñas haitianos.