Por: RedConsur.
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Santiago Peña durante la reunión de Alto Nivel sobre la Delincuencia Organizada Transnacional. GENTILEZA
El presidente de la República, Santiago Peña, participó en Nueva York de la Reunión de Alto Nivel del Compromiso Regional de Santiago contra la Delincuencia Organizada Transnacional, que reunió a jefes de Estado y representantes de siete países sudamericanos para avanzar en la implementación de acciones conjuntas frente al crimen organizado y las amenazas que trascienden las fronteras nacionales. El encuentro se desarrolló en la sede de las Naciones Unidas, durante el 81.º período de sesiones de la Asamblea General.
Paraguay se incorporó formalmente al Compromiso Regional de Santiago en junio de este año, sumándose a un mecanismo que busca profundizar la cooperación entre los Estados en áreas estratégicas como seguridad, inteligencia financiera y tributaria, trazabilidad y control migratorio, así como control y fiscalización fronteriza. La instancia presidencial apunta a reforzar ese trabajo político y operativo frente a amenazas comunes que requieren respuestas coordinadas entre los países.
Durante su intervención, el mandatario advirtió que las organizaciones criminales han demostrado una rápida capacidad para adaptarse, operar más allá de las fronteras y aprovechar las debilidades existentes en los mecanismos de cooperación entre los Estados. Frente a esa realidad, sostuvo que los países también necesitan actualizar sus estrategias y fortalecer el trabajo conjunto en materia de seguridad y defensa.
“Vemos al crimen organizado, a los delitos transnacionales, que son los que más han evolucionado y justamente han aprendido de nuestras propias falencias”, expresó el presidente Santiago Peña, al destacar la importancia de generar respuestas regionales capaces de acompañar la evolución de estas amenazas.
El jefe de Estado señaló que la seguridad constituye un asunto central para el desarrollo del hemisferio y destacó especialmente la necesidad de profundizar la coordinación entre los países sudamericanos, a los que definió como parte de un “barrio común” que enfrenta desafíos compartidos.
En ese sentido, valoró la consolidación de un espacio que permita coordinar estrategias e instituciones con un mismo objetivo. “Este espacio donde podamos coordinar las estrategias en materia de seguridad, de defensa, las diferentes instituciones con nuestro objetivo es algo que va a beneficiar a nuestros países, al continente sudamericano y, por supuesto, a todo el hemisferio occidental”, sostuvo.
El presidente expresó la voluntad del Paraguay de participar activamente de este esfuerzo regional y planteó que la lucha contra el crimen organizado y los delitos transnacionales forme parte de manera permanente de la agenda de coordinación entre los países.
“Paraguay se une con fuerza, con vigor, con un deseo de poder coordinar los esfuerzos”, afirmó el mandatario, quien sostuvo que enfrentar las actividades ilícitas es también una condición necesaria para generar un entorno favorable al desarrollo económico y al progreso de los pueblos de la región.
La participación paraguaya consolida así su incorporación al Compromiso Regional de Santiago y refuerza una agenda que busca avanzar hacia mayores niveles de articulación entre los Estados y sus instituciones de seguridad, frente a estructuras criminales cuya capacidad de operación trasciende las fronteras nacionales.
Por otro lado, el presidente Santiago Peña junto con sus pares: de Bolivia, Rodrigo Paz, y de Uruguay, Yamandú Orsi, acordó avanzar en la modernización de URUPABOL para adecuar este mecanismo de integración a los actuales desafíos económicos y comerciales, con una agenda centrada en logística, energía, conectividad, inversiones y seguridad regional.
La decisión fue adoptada durante una reunión de los tres mandatarios en Nueva York, dando continuidad al proceso de reactivación de URUPABOL impulsado por los países durante los últimos meses. El mecanismo, que permaneció más de una década sin reunirse, retomó su agenda a fines de 2025 y en junio pasado los cancilleres establecieron una nueva hoja de ruta para fortalecer la coordinación y cooperación trilateral.
Uno de los principales ejes acordados apunta a consolidar una logística regional más eficiente, aprovechando la red portuaria de la Hidrovía Paraguay–Paraná y fortaleciendo el funcionamiento de sus órganos de gobernanza. Los presidentes coincidieron además en continuar la cooperación para facilitar la navegación y desarrollar infraestructura portuaria.
La declaración incorpora también posibilidades de cooperación en energía e hidrocarburos, con énfasis en seguridad energética, logística de abastecimiento, infraestructura y transporte multimodal. A esto se suma el compromiso de avanzar hacia una mayor conectividad aérea regional mediante acuerdos de cielos abiertos.
Los mandatarios celebraron además la reactivación de URUPABOL Empresarial, concebido como un espacio de articulación entre el sector privado, agencias de inversión y empresas públicas, incorporando al empresariado como parte de esta nueva etapa de cooperación entre los tres países.
En materia de seguridad, Paraguay, Bolivia y Uruguay acordaron fortalecer el intercambio de inteligencia, la cooperación policial y la coordinación fronteriza para combatir la delincuencia organizada transnacional. También impulsarán la digitalización de trámites migratorios y una mayor cooperación consular para facilitar una movilidad segura, ordenada y ágil.
Al cierre, los presidentes encomendaron a sus respectivas Cancillerías realizar el seguimiento de los compromisos asumidos y acordaron celebrar una nueva reunión durante el presente semestre, con el objetivo de dar continuidad a la revitalización de URUPABOL y convertir la agenda acordada en acciones concretas para los tres países.
Peña también encabezó la participación de Paraguay en el IETA North America Climate Summit, en Nueva York, un espacio que reúne a referentes de gobiernos, empresas y finanzas para avanzar en el desarrollo de los mercados de carbono y la inversión climática. (IETA: Asociación Internacional de Comercio de Créditos de Carbono).
Paraguay llega a esta conversación con hechos concretos. El país construyó un marco para el mercado de créditos de carbono, avanzó en acuerdos internacionales y está generando las condiciones para que la conservación y la producción se traduzcan en nuevas inversiones en la industria forestal, empleos y oportunidades para su gente.
Durante el encuentro se presentó “The Carbon Case”, un documental que muestra al mundo cómo Paraguay está convirtiendo su enorme capital natural en una plataforma de desarrollo, conectando comunidades, producción y financiamiento.