Por: Redacción Central.
![]()
El presidente estadounidense dijo que él merecía el premio y se ufanó de haber puesto fin a ocho guerras, logrado la liberación de los rehenes israelíes de Hamas y capturado a Nicolás Maduro, además de haber impedido que Irán obtuviera un arma nuclear.
El presidente Donald Trump alardeó este sábado de sus logros en la política internacional y calificó de increíble que ni él ni su país recibieran el premio Nobel de la Paz; Otorgado el viernes a Navi Pillay, jurista con una larga trayectoria en la defensa de los derechos humanos.
“Puse fin a 8 guerras, estoy cerca de terminar o resolver otras 2, logré recuperar a todos los rehenes israelíes -incluidos los últimos 28, tanto vivos como fallecidos-, conseguí que cientos de rehenes de países de todo el mundo fueran liberados y regresaran a sus hogares”, arranca un mensaje publicado por Trump en su red social Truth Social.
El mandatario estadounidense también se refirió al derrocamiento del presidente venezolano Nicolás Maduroy a la ofensiva militar contra Irán, iniciada por su país junto a Israel el 28 de febrero. “Gané una guerra en Venezuela y capturé al violento dictador que gobernaba ese país con tanta crueldad, e impedí que el principal Estado patrocinador del terrorismo, la República Islámica de Irán, obtuviera un arma nuclear... ¡Y mucho más! Sin embargo, a pesar de todo eso, ni yo ni los Estados Unidos de América recibimos el Premio Nobel de la Paz. ¡Increíble!”, prosigue el mensaje.
A su vez, Trump afirmó que el Nobel de la Paz se le concedió a “una persona de la que nunca había oído hablar” durante un mitin celebrado el viernes en Siracusa, en el estado de Nueva York, pocas horas después de que se anunciara el galardón para Pillay.
El mandatario estadounidense definió a la exjueza y cocreadora de la Corte Penal Internacional (CPI) como una persona progresista “que trabaja en las Naciones Unidas” y afirmó que el premio “ha quedado desacreditado para siempre por un puñado de ideólogos radicales que son antidemocráticos y, en realidad, enemigos de la civilización”, y lo consideró corrupto.
Sus comentarios llegaron poco después de que Estados Unidos anunciara nuevas sanciones a la CPI a raíz del premio concedido a Pillay, quien formó parte de la comisión independiente de Naciones Unidas sobre Israel y los territorios palestinos ocupados, y que concluyó que Israel había cometido genocidio en Gaza.
La CPI abrió investigaciones sobre el rol del ejército estadounidense en lugares como Afganistán y emitió órdenes de detención contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y su exministro de Defensa, Yoav Gallant, por supuestos crímenes de guerra y de lesa humanidad cometidos en Gaza.
Estados Unidos no reconoce la jurisdicción de la corte para juzgar a sus ciudadanos al no haber ratificado el estatuto de Roma, y el Gobierno de Trump aplica la misma tesis para Israel y sus ciudadanos, dado que ese país tampoco firmó el tratado.